Capítulo 9, versículo 15. La guerra del taxi contra las plataformas de economía colaborativa continúa. Los taxistas siguen creyendo en su lucha y tienen la intención de no cejar en su empeño hasta que su conflicto tenga la mayor visibilidad posible.

Después de denunciar a Cabify por ciertas prácticas irregulares en cuanto a los precios que pone y contar con supuestos falsos autónomos, han traslado sus quejas a diversos organismos.

Así, Fedetaxi y CCOO han ampliado su denuncia por presunta práctica de ‘dumping social’ contra Cabify ante la Comisión Europea (CE), la Agencia Tributaria (AEAT) y las inspecciones de trabajo y transportes, tras las “evasivas” del secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, para recibirles en la sede del Ministerio de Empleo y Seguridad social, según han informado en un comunicado.

Los taxistas lamentan que ni el desmentido de Cabify y la réplica de Fedetaxi hayan logrado que el Ministerio de Empleo y Seguridad Social “efectúe ningún tipo de declaración o actuación sobre este tema”.

Ante “el silencio de las autoridades”, Fedetaxi y FSC-CCOO han trasladado este martes los hechos objeto de denuncia a la AEAT, la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, la Inspección Provincial de Trabajo y la CE por las “posibles derivaciones” que las presuntas actuaciones Cabify pudieran tener en materia tributaria, administrativa y de competencia.

La CNMC mantiene su opinión

Por lo que respecta a uno de los principales actores de esta guerra, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), por boca de su presidente, José María Marín Quemada, ha afirmado que las empresas que utilizan “las nuevas formas de hacer negocio no son evasores fiscales” y que lo que hay que hacer es adaptar las normativas fiscales para gravar esas nuevas actividades.

Durante su intervención en un seminario organizado por Deusto Business School y EY sobre el “Nuevo sector público”, Marín Quemada ha apuntado que “no se pueden aplicar leyes del año 2000 a realidades de 2016” y ha señalado que la única labor que está haciendo la CNMC es, como le corresponde, advertir.

“Si los taxistas quieren llenar de huevos nuestras fachada, lo pueden hacer”, ha aseverado antes de recordar que la CNMC sólo advierte, no hace las normativas municipales. Asimismo, ha animado a este sector, como a los que se oponen a las viviendas de uso turístico, a transformarse e interpretar esos cambios como una oportunidad de negocio.