El asesor estadounidense Jim Messina fue el consultor principal de la Casa Blanca de 2009 a 2011 y contribuyó a que los conservadores británicos le dieran la vuelta a las encuestas el año pasado. Moragas ya contactó con él antes del 20-D para ultimar la estrategia electoral de Rajoy. Una persona de su confianza se integra en el equipo de campaña de Génova.

El asesor político Jim Messina (Denver, Estados Unidos, 1969) es el último y flamante fichaje del PP para la campaña de las elecciones generales. El partido de Mariano Rajoy ha reclutado a este prestigioso gurú estadounidense -en su currículum figuran trabajos junto a Barack Obama, David Cameron o Mauricio Macri- para tratar de hacer triunfar su proyecto en los comicios del 26-J. Todas las encuestas apuntan a un ligero repunte de los populares en los últimos meses, tendencia que Génova quiere consolidar para disponer en unas semanas de una mayoría que permita a Rajoy conservar el poder.

A tratar de lograrlo irán destinadas las directrices estratégicas de Messina, que llega avalado por el éxito cosechado en sus últimos desempeños. Entre ellos, destaca la labor de asesoría para David Cameron -culminó en su reelección hace un año como primer ministro del Reino Unido- y para el argentino Mauricio Macri, que en 2015 derrotó en las urnas a Daniel Scioli y acabó con la hegemonía del kirchnerismo. Antes de eso, Messina había sido el principal consejero de Obama en la Casa Blanca (2009-2011), participando también en las campañas presidenciales que le auparon al poder y le dieron la reelección (2008 y 2012).

Messina compaginará su trabajo para Rajoy con el asesoramiento a Cameron en la campaña contra el ‘Brexit’

Los contactos del PP con este gurú de la estrategia política, especialmente ducho en big data y comunicación online, no son nuevos. El año pasado, Jorge Moragas ya se vio con él nada más ser designado director de la campaña del 20-D. Entonces, la asistencia de Messina se limitó a compartir sus experiencias internacionales y su criterio sobre qué convenía más a Rajoy para salir airoso del difícil trance que debía afrontar.

Ahora, y a pesar de que compaginará este trabajo con otros como la asistencia a Cameron en la campaña contra el Brexit, su implicación será mayor. Hasta el punto de que una persona de su equipo se ha instalado en el cuartel general de Génova para unirse al equipo que dirige Moragas, tal y como señalan fuentes populares a este diario. Acorde con su especialización, Messina se encarga de la comunicación online, concretamente del área de targeting -segmentación de públicos-.

Tras la legislatura fallida y la reedición de los comicios, Génova ha puesto toda la carne en el asador para intentar polarizar la campaña entre el PP y la coalición de izquierdas Unidos Podemos, sobre la que los populares alertan a diario asegurando que supone un riesgo para el régimen de 1978. A Pablo Iglesias y Alberto Garzón también les beneficia ese marco que los sitúa como referencia de la izquierda y relega a un papel menor a PSOE y Ciudadanos, que serían los grandes damnificados si finalmente se acaba imponiendo tal lógica.

El mensaje dicotómico del PP se complementa con una intensa actividad de Rajoy por las calles de España. Como ya hiciera el año pasado, el presidente está recorriendo pueblos de todo el país para tratar de vender imagen de cercanía, al tiempo que apuntala su tirón en la población rural, auténtico bastión del PP. Iglesias reconoció este mismo jueves, al presentar su estrategia de campaña, que su gran tarea pendiente es crecer en esa España envejecida y poco poblada que acaba siendo determinante en las urnas. El voto rural y el de los mayores de 65 años será lo que con más ahínco trabaje Unidos Podemos las próximas semanas, un flanco que ni mucho menos será descuidado por el PP.

Imagen: Flickr de Jaurle Naustvik.