Las relaciones de la Unión Europea con Estados Unidos siempre han sido motivo de controversia, mucho más desde el episodio de Wikileaks. La falta de confianza se ha instalado y podría minar la firma del tratado transatlántico de libre comercio (TTIP).

Pero no todo el mundo critica el acuerdo bilateral con el tío Sam. Aunque algunas fuerzas políticas de izquierdas se muestren contrarias, como es el caso de Podemos, los gobiernos europeos negocian de buena fe con Estados Unidos y algunos incluso defienden la conveniencia de una autopista comercial de doble sentido con América.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García Margallo, y el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, han reivindicado esta semana la importancia para la economía española del TTIP.

Los ministros de Exteriores y de Economía han defendido la importancia del TTIP para la economía española

Gracias al tratado se podrían crear 330.000 puestos de trabajo en España en los próximos 5 años, según De Guindos, y el tratado contribuiría con siete décimas al crecimiento anual del PIB. Por ello, el TTIP es una cuestión “vital” para la economía española. Pero frente a estas posibilidades, ha subrayado el ministro, se encuentran algunas fuerzas políticas, que han convertido al populismo en el peor enemigo del TTIP.

Algo parecido piensa el titular de Exteriores; García Margallo cree que el acuerdo es “una magnífica oportunidad” para el comercio y la inversión en ambos países. Pero el TTIP incluye más medidas, no es una “simple” reducción de las tarifas arancelarias, “que beneficia más a los Estados Unidos que a la Unión Europea”, ha explicado el ministro.

Como parte del tratado, el Gobierno quiere que se estimule la participación de empresas de ambas orillas del Atlántico en la contratación pública, así como un reconocimiento y protección de las denominaciones e indicadores geográficos, una propuesta que España comparte con Francia. Asimismo, García Margallo defiende una mayor interconexión entre los mercados laboral y financiero de EEUU y la UE.

“La negociación ha empezado. Hay, como en todas las negociaciones, flecos a resolver; pero se podrán resolver”, ha comentado esta semana. Eso sí, el titular de Exteriores ha advertido de los riesgos que conllevaría un retraso en el diálogo, dado que Estados Unidos cambiará de presidente el próximo año.

Donald Trump, es “absolutamente contrario a los acuerdos de libre comercio”

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, es “absolutamente contrario a los acuerdos de libre comercio”, de acuerdo con García Margallo, por lo que su elección podría frenar para siempre el TTIP.

“Espero que el proceso se acelere porque en el supuesto de no culminarlo en la presidencia de Barack Obama entraríamos en un mar desconocido, en una navegación sin cartas”, ha resumido el ministro de Asuntos Exteriores.

García Margallo es partidario de “intensificar” las relaciones entre España y EEUU, que sufrieron un “deterioro notable”, según el ministro, durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Una de las razones que más pesa es la económica, dado que la inversión directa de EEUU en España es de 45.000 millones de euros, la misma cantidad que en la dirección contraria.

“Hoy Estados Unidos es el primer socio comercial de España fuera de los países de la Unión Europea y el sexto en volumen total de comercio”, ha concluido el ministro de Exteriores.

Foto: Flickr – carolineCCB