El pasado lunes publiqué una información en la que afirmaba taxativamente que los rumores de problemas de Zegona con Telia sobre la adquisición de Yoigo eran mentira. Alguno de ellos siguen siéndolo hoy, como los supuestos problemas de Zegona a la hora de encontrar financiación. Otro ha cambiado de un día para otro, después de que Telia haya dado por finalizado el periodo de exclusividad.

Uno de mis argumentos principales para descartar que hubiera una valoración seria de la oferta presentada por MásMóvil u otros agentes por parte de Telia era que, para hacerlo, tenía que haber retirado el acuerdo de exclusividad. Cualquier otra cosa hubiese sido ilegal.

Pues como dice Sheldon Cooper en The Big Bang Theory, “¡Zas! En toda la boca”. “Bazinga”, en versión original.

Lo más obvio es imaginar que el anuncio de que Telia ha retirado la exclusividad se debe a que alguna de las propuestas que les han podido llegar durante los últimos días, con MásMóvil como el primer interesado, les ha hecho reconsiderar alguna de las ofertas de los rivales.

El problema es que Zegona, en su comunicado al regulador inglés, ha sido sorprendentemente vaga en su respuesta y ha emplazado a un comunicado posterior.

¿Cómo interpretarlo?

Ahora mismo sólo tengo dos teorías sobre este particular.

La primera es que todo es tan simple como parece. Telia tiene una oferta mejor y va a sentarse a estudiarla. En dicho caso, dudo que Zegona siga en el proceso. Lo que pase, pasará, pero no sé si los ingleses se avendrán a seguir peleando.

La segunda es que la compra por Zegona esté mucho más cerrada de lo que parece y que el anuncio del fin de la exclusividad haya sido sólo una advertencia de que su paciencia estaba agotándose a la hora de conseguir la rúbrica final.

A día de hoy no tengo claro quién ganará el partido. Ni siquiera sé si a Zegona le han empatado en el minuto 93, como parece probable, o si Telia sólo está pidiendo la hora para que el partido acabe cuanto antes.

¿Lo mejor? No vamos a tardar en ver cómo acaba esta historia.