José Antonio Castro, presidente de Hesperia y copresidente de NH, envía una carta a los fondos activistas del grupo en la que declara que “hoy existe un claro conflicto de intereses” por la compra de Carlson-Rezidor por parte de la china HNA y porque el otro copresidente de NH, Charles Mobus, asesoró en la operación.

Se abre un nuevo frente en la guerra en el accionariado del NH Hotel Group. Hesperia, segundo mayor accionista del grupo hotelero con un 9,09% del capital, se suma a la rebelión liderada por los fondos de inversión contra el gigante chino HNA, principal accionista con un 29,5% del grupo. Un movimiento con lo que se produce un choque frontal entre los dos copresidentes del NH, José Antonio Castro (presidente de Hesperia) y Charles B. Mobus (representante de HNA).

Castro ha remitido una carta a varios de los fondos de inversión presentes en el capital de NH para desmentir el contenido de la misiva enviada a las mismas entidades por el propio Mobus y para sumarse al bando de los que consideran que existe un conflicto de competencia por la adquisición por parte de HNA del grupo hotelero Carlson-Rezidor, que es rival directo de NH en varios mercados europeos.

El presidente de Hesperia comunica a los fondos –entre ellos, Henderson y Taube- el cambio de su posición sobre el impacto de la compra de Carlson-Rezidor y subraya que “hoy existe un claro conflicto de intereses en la compañía” tanto por el papel de HNA como, en particular, el de Charles Mobus, quien asesoró directamente en la operación de compra.

El consejo de administración de NH acordó, sin unanimidad, el pasado 10 de mayo declarar que en ese momento no se podía determinar que existiera conflicto de interés por la operación y se decidió crear una comisión de seguimiento específica para esclarecer si realmente existía. Sin embargo, según se queja José Antonio Castro, esa comisión sigue sin crearse en el seno de NH.

“No es verdad”

El choque frontal entre copresidentes es tal que Castro denuncia las falsedades transmitidas también por carta a los fondos por parte del propio Mobus. Y es que, según el presidente de Hesperia, “no es verdad” que, como el otro copresidente transmitió, HNA obtuviera la autorización del consejo de administración de NH para ejecutar la compra de Carlson. “Lo intentó, eso es cierto, pero el consejo no alcanzó un acuerdo”. Y, en paralelo, Mobus “les ha dicho que el consejo de administración sabía que él estaba ejerciendo de asesor en la transación. Eso no es verdad. Él nunca lo comunicó”, sentencia Castro en su carta.

El presidente de Hesperia, que considera que los sucesos de las últimas semanas hacen evidente que existe un “deficiente gobierno corporativo” en NH, ha solicitado una reunión extraordinaria del consejo de administración para determinar si existe o no conflicto de intereses por parte de los cuatro consejeros de HNA.

La guerra llegará a la junta

Hesperia se suma así a la rebelión que hasta ahora protagonizaban los fondos de inversión presentes en NH –que conjuntamente controla un 22% del capital- contra HNA. Las gestoras llevan desde su entrada en el accionariado, a finales de 2013, reclamando mayores esfuerzos en el recorte de la deuda y de los costes, al tiempo que solicitan que se recupere ya el pago de dividendos. Pero ahora la guerra se ha hecho total.

Tras reclamar sin éxito en el consejo de administración de NH la destitución del copresidente Charles B. Mobus, los fondos habían conseguido trasladar el enfrentamiento a la junta de accionistas del próximo 21 de junio. Oceanwood ha incluido en el orden del día del cónclave la expulsión del consejo de los cuatro representantes del grupo chino y que se le impida ejercer su derecho de voto por un presunto conflicto de intereses. Y, al tiempo, proponen el nombramiento de cuatro consejeros independientes.

Conflicto de intereses, ¿ya?

Los fondos y Hesperia denuncian el conflicto de competencia que supone el acuerdo alcanzado por HNA para la adquisición del grupo Carlson Rezidor, que es rival directo de NH Hotel Group en varios mercados europeos con su marca Radisson Blu. Se diría que formalmente, y de momento, no existe tal conflicto de intereses, dado que la operación no está cerrada y no se ejecutará hasta finales de este año.

Pero entonces, una vez ejecutada la transacción, el conflicto de intereses será evidente al sentarse HNA en los consejos de administración de las dos cadenas rivales, según admiten incluso fuentes próximas a NH. Y es entonces cuando HNA tendrá que darle solución al problema generado por su voracidad compradora. Por un lado, la primera posibilidad sería que HNA se decida a lanzar una opa por el 100% de NH Hotel Group. La capitalización bursátil de NH roza actualmente los 1.580 millones de euros.

Y el otro escenario probable –no del todo incompatible con el anterior- es la integración de NH y Rezidor, o al menos que NH asuma la gestión de los hoteles del grupo Carlson-Rezidor en Europa. Con ello, no sólo se resolvería el eventual conflicto de competencia por la presencia simultánea de HNA en ambos accionariados, sino que además permitiría a NH potenciar su expansión por la vía rápida. De hecho, el propio consejero delegado de Rezidor, Wolfgang Neumann, reconoció ayer en declaraciones a Bloomberg que los planes a medio plazo de HNA pasan por “estudiar la posibilidad de una integración con NH”.

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