Las ‘big four’ (Deloitte, KPMG, EY, PwC) apuestan fuerte por sus departamentos jurídicos y cada vez acaparan una cuota de mercado mayor. El cambio de tendencia no es ningún secreto para los despachos de abogados que ven como muchas empresas prefieren integrar todos los servicios en el mismo proveedor.

Los últimos resultados de las cuatro grandes auditoras en España son impresionantes, pero más increíble es todavía el crecimiento que ha experimentado su área jurídica durante los últimos diez años. El servicio tradicional de los bufetes de abogados ya no es suficiente para las grandes compañías que prefieren integrar consultoría, auditoría y área legal en un mismo proveedor.

El departamento legal y fiscal de las auditoras se ha llevado un buen pedazo de los ingresos registrados en el ejercicio 2015. La facturación en España por estos servicios generó 85,4 millones de euros en Deloitte, para KPMG supuso 100,3 millones y PricewaterhouseCoopers (PwC) superó al resto con 144,8 millones.

Respecto a ERNST & Young (EY), los datos a los que ha tenido acceso este periódico reflejan un incremento global de la facturación por servicios legales del 10,3%, que se suman dentro del total de 23.325 millones (+11,6%) que ingresó la firma el pasado ejercicio.

“El mercado busca firmas que sean capaces de dar servicios a nivel internacional y sean cada vez más flexibles en todos los ámbitos”, señalan fuentes del sector.

La tendencia creciente a invertir en este nicho se muestra también en la cifra de contratación de las ‘big four’ durante 2015. Todas ellas han multiplicado su plantilla jurídica con una media de 174 contrataciones al año, lo que refleja la buena salud de los servicios legales en estas compañías.

PwC lidera la clasificación con 265 nuevas incorporaciones a su departamento legal, KPMG le sigue de cerca con 183 nuevos profesionales y por último Deloitte, que sumó 75 nuevas caras.

En el caso de EY, la plantilla global se incrementó en 23.000 personas, aunque desconocemos el porcentaje concreto del área jurídica.

La evolución de estos departamentos en España refleja claramente que las grandes auditoras llevan apostando por este mercado desde sus inicios. En el caso de KPMG, la facturación por servicios jurídicos se ha incrementado de los 75,8 millones registrados en 2010 a los 100,3 millones actuales.

Respecto a los puestos de trabajo, la compañía ha incorporado hasta 206 profesionales en tan sólo diez años.

PwC también echó el ojo al negocio legal desde sus inicios, lo que la ha convertido en una referencia en este área para el resto de auditoras. La compañía se encuentra al nivel de lo principales bufetes nacionales, siendo el cuarto despacho por volumen de negocio tras Garrigues, Cuatrecasas y Uría.

También se trata de un claro ejemplo de la evolución de las grandes empresas hacía la prestación de servicios integrados, contando en cartera con el 100% de las cotizadas en el Ibex 35, de las cuales el 97,1% colabora con su área legal.

“Los clientes tienen ahora más poder de negociación y han ganado peso las auditorías internas. También los departamentos jurídicos de las grandes firmas de auditoría están ganando mercado. Para mantenerse competitivas, las firmas legales deben ser más creativas, usar la tecnología y colaborar con otros despachos”, reconocen fuentes del ámbito de la abogacía.