La eléctrica fue uno de los inversores institucionales que perdió dinero durante la OPS de la entidad en 2011. Iberdrola participó en la operación a petición expresa del Gobierno y ahora reclama ante los tribunales los 70 millones que destinó antes del rescate.

La compañía eléctrica ha demandado a Bankia después de que el Supremo avalase que el folleto informativo sobre la oferta pública de suscripción (OPS) de la entidad “publicitó una situación de solvencia y de existencia de beneficios que resultaron no ser reales”.

Iberdrola reclama los 70 millones de euros que perdió tras hacer caso a la petición urgente del entonces Gobierno socialista de colaborar para completar con éxito la salida del banco al parqué. La demanda se ha presentado en el Juzgado de Primera Instancia de Madrid, según informa El Confidencial.

En concreto, la eléctrica solicita que se anulen las dos órdenes de suscripción de acciones de Bankia que fueron realizadas en julio de 2011. Iberdrola decidió participar en la operación –junto a otros referentes como CaixaBank, Santander, Telefónica o ACS- en base al folleto autorizado por la CNMV que preveía unos beneficios de 309 millones para 2011.

Tan sólo un año más tarde, la entidad bancaria registraba unas pérdidas de 2.977 millones y tuvo que ser rescatada por el Gobierno tras descubrirse un enorme agujero patrimonial.

La estrategia de Iberdrola fue vender progresivamente las acciones en los meses siguientes a su adquisición, en parte por la caída del 40% en el precio de cotización, además suscribió un contrato de cobertura con JPMorgan que liquidó en 2012.

“La decisión de participar en dicha OPS fue tomada tras analizar la única documentación dispuesta por Bankia: el Folleto informativo registrado en la CNMV. Cabe recordar que la reformulación de las cuentas de Bankia en mayo de 2012 reflejó una situación de la entidad bien distinta a la que contenía dicho Folleto. Iberdrola, por tanto, se hizo una representación errónea de la situación económica y financiera de Bankia y, en consecuencia, de los riesgos de su inversión y de sus previsiones de rentabilidad”, señalan fuentes internas de la eléctrica.

La demanda de Iberdrola se suma ya a las miles de reclamaciones de ahorradores particulares que también participaron en la salida bolsa de Bankia y a otras tantas de inversores institucionales en su misma situación.