No se puede decir que sea sutil. Ciudadanos ha presentado un ‘spot’ de campaña que bebe del anuncio de la Lotería, de los mensajes buenrrollistas de Campofrío y de los ‘benditos bares’ de Coca-Cola para arrojar varios mensajes a los españoles. Uno de ellos, una crítica ciertamente tosca a los votantes de Unidos Podemos.

 

El anuncio presenta tres líneas fundamentales. Una de ellas es la crítica a una situación económica complicada, con una situación de paro generalizada, problemas para la conciliación laboral y unas nuevas elecciones que sólo son la constatación de que muchos políticos españoles han hecho dejación de funciones durante meses en lugar de hacer su trabajo.

El segundo pilar del anuncio es la crítica concreta al PP y a Podemos. A la pereza y el enchufismo, a la corrupción y al populismo. En el caso de la formación morada, lo hace a través de un personaje con barba y coleta que entra directamente en el terreno de la caricatura gruesa. Y no es casual. Ciudadanos cree que no va a recoger ni un voto del caladero de Pablo Iglesias y no duda en ridiculizarlo. Una amiga, votante de Ciudadanos, me dijo tras verlo: “Coincido en todo lo que dice, y tengo muchos amigos que parecen calcados al idiota de la barba”. En Twitter, que viene a ser otro bar más grande y con muchos más parroquianos de Iglesias, se califica el anuncio de compedio de tópicos propios de cuñados. Las críticas en el hilo de comentarios de Youtube fueron tan atroces que Ciudadanos se vio obligado a eliminar la opción de opinar sobre el anuncio.

No dudo que también tendrá sus fans. Pero con este anuncio Rivera corre un riesgo importante: atacar no sólo a Iglesias sino, por extensión, a los jóvenes de este país, muchos de los cuales no tienen culpa de la difícil situación económica que les ha tocado vivir estos años y se agarran al clavo ardiendo del populismo. Con este retrato, Ciudadanos corre el riesgo no de insultar a su votante, sino a sus hijos o a sus sobrinos. Muchos de ellos gente ilusionada y valiosa que, sencillamente, busca una solución distinta y con los que el partido de Albert Rivera no coincide. Al plasmar a ese perroflauta “que sólo sabe coger el móvil” el partido de Albert Rivera básicamente está repitiendo el mismo discurso de miles de padres a sus hijos. Lo que no deja de ser una forma de ejercer el paternalismo.

En una comida con Pablo Casado, el portavoz del PP me dijo que él era de los menos partidarios en su partido de atacar a Ciudadanos porque quería convencer a su votante y eso no se podía conseguir mediante el insulto o la crítica desmedida. Ciudadanos ha caído precisamente en eso con ese ‘Rocky’ con coleta, que difícilmente da el perfil de profesor universitario encarnado por Iglesias.

Por oportuna que sea la crítica a quienes prefieren repetir consignas de hace un siglo en lugar de arremangarse, Ciudadanos se equivoca burlándose de los votantes de Podemos en lugar de intentar seducirlos. ¿Lo da por imposible? No debería.

Lamentablemente, lo mejor del anuncio queda para el final. Un mensaje de confianza en los españoles, sus capacidades y fortalezas. Seremos cuñados, seremos propensos al tópico o al humor grueso. Pero también somos un pueblo extraordinariamente solidario y cordial. Y sí, España también son sus bares. Lo veo cada mañana en el Marilyn de Juan, rodeado de madres que acaban de dejar a sus hijos en el colegio, de trabajadores que comparten sus vivencias, de gente que aprovecha ese rato de asueto para saludarse, para abrazarse, para compartir una anécdota. Nos guste o no, es imposible no sentirse identificado con ese bar, que es el nuestro. En locales como ése, miles de madridistas se abrazaron con miles de atléticos mientras dos equipos de millonarios se batían el cobre en Milán. Entre cerveza y cerveza, miles de atléticos reconocieron con pundonor la derrota. Miles de madridistas admitieron que fue sólo una feliz lotería y que sus rivales lo tuvieron todo para ganar.

Lo mejor del anuncio es recordar que lo único que necesitan los españoles son políticos capaces de estar a su altura. Lo peor es que no demuestra que sea así.