Las pequeñas y medianas empresas no contemplan la internacionalización como una alternativa de negocio. Los trámites burocráticos y el idioma son los principales obstáculos para los españoles.

El desarrollo tecnológico y la proliferación del ecommerce han facilitado la salida de muchas empresas al mercado internacional con un bajo coste. Sin embargo, este paso sigue dando mucho vértigo en las pymes españolas, donde sólo un 7% se plantea vender sus productos en otros países, según el informe “Radiografía de la pyme” de Sage.

El tejido empresarial español está constituido mayoritariamente por este tipo de negocio, un 99,8% del total de empresas son pequeñas o medianas. En el caso de estas compañías, el tamaño sí importa, ya que el 50% de las empresas con opciones a internacionalizarse cuenta con más de 50 trabajadores.

Sin embargo, tan sólo el 6% de los negocios con hasta 9 empleados estaría dispuesto a dar el paso. La burocracia previa y la necesidad de permisos son los principales obstáculos que frenan la expansión de las pymes. En segundo lugar, el idioma y las diferencias culturales son otro factor negativo que los empresarios tienen en cuenta a la hora de salir de España.

“La estrategia es el punto débil de la empresa española, así como la preparación. Algunas empresas creen que tener una web es suficiente, pero no es así. Es necesario un estudio anterior”, señala Elisabeth Margarit, directora de consultoría de Fujitsu.

La posibilidad de vender online ha abierto un nuevo mundo de oportunidades para las empresas españolas. El descenso de los costes y el acceso a un público potencialmente infinito son los mayores atractivos de la transformación digital.

La financiación es otro de los grandes quebraderos de cabeza para las pymes. Según el citado informe, el 84% de los pequeños y medianos negocios no solicitó financiación nueva en el último año y el 46% considera que todavía estamos en crisis.

Sólo un 8% de estas compañías se beneficiaron de asubvenciones, mientras que un 23% desconoce que existan este tipo de ayudas públicas.

“En ocasiones, se asimila precio a éxito, pero lo importante es el valor, y el valor se construye en el mercado. Al final, el precio es algo relativo”, asegura Nicolás Mouze, director de Marketing y Ventas en DHL Express Iberia.

Casos de éxito

Mr. Boho

La famosa marca de gafas de sol nació como un proyecto entre amigos y hoy en una de las compañías jóvenes con más potencial de crecimiento. La empresa nació en 2012 y en tan sólo cuatro años ha conseguido llevar su producto por toda Latinoamérica y Europa.

La edad de sus fundadores, ninguno supera la treintena, ha sido un punto clave en lo relativo a su estrategia de expansión internacional. En este caso, el secreto del éxito reside dominio de las redes sociales.

Mr. Boho tiene previsto abrir este año su primera tienda física en España y estima cerrar este ejercicio con una facturación de cinco millones de euros, el doble que en 2015. La compañía distribuye sus productos en 260 puntos de venta en España y otros dos centenares en el extranjero, en países como México, Uruguay, Chile, Colombia, Argentina, Panamá, Portugal, Italia, Reino Unido, Francia y Alemania.

España y Portugal copan actualmente el 65% de las ventas de la compañía, vuyo objetivo es impulsar la facturación internacional para alcanzar una cuota del 50% en el extranjero.

Sombrerería Albiñana

Este pequeño negocio está situado en Oviedo y en 2007 vio la necesidad de buscar un nuevo público fuera de España como alternativa a la quiebra. Esta sombrerería llevaba más de 90 años en activo pero sus procesos de distribución y gestión interna no son para nada tradicionales.

Además de su blog, con más de un millón de visitas, la tienda cuenta con perfiles en la mayoría de las redes sociales y está presente tanto en Sudamérica, como en Asia y Estados Unidos.