La nota de Cataluña se hunde poco a poco. Moody’s ha rebajado aún más la calificación de la comunidad gobernada por Puigdemont en el rango del bono basura a causa de los cada vez más débiles datos financieros de la región.

Las advertencias de marzo se han cumplido y la agencia de calificación ha comunicado a sus inversores su decisión de degradar la deuda a largo plazo de la Generalitat de su nivel actual de bono basura Ba2 al Ba3. Por si fuera poco, añadió que la calidad del crédito del gobierno catalán tiene perspectivas negativas.

¿Y qué supone el Ba3? Moody’s considera el Ba3 como un grado de inversión especulativa y de un importante riesgo crediticio. Aunque la agencia ha comunicado que su decisión no afecta a la deuda a corto plazo de Cataluña, lo cierto es que su imagen internacional se está deteriorando. Se trata de la peor nota jamás otorgada por Moody’s a una comunidad autónoma. La calificación está incluso por debajo de la de Bangladesh y Nigeria, aunque hay que señalar que supera a Grecia.

A la espera de reacciones, Oriol Junqueras participa en la reunión anual del Círculo de Economía de Sitges, donde dará explicaciones.

¿Por qué ha hundido Moody’s la nota?

La agencia de calificación ha dado sus razones. Los analistas consideran que uno de los principales problemas de la región es la deuda del Gobierno de Puigdemont, que supone el 320% de sus ingresos y supera los 73.000 millones de euros, la más alta de todas las comunidades autónomas.

Moody’s ha señalado que a pesar de la voluntad del Gobierno central de prestar ayuda, “la situación financiera de la Generalitat es muy débil” y “la deuda de la región seguirá aumentando en los próximos años“. Considera que las ayudas del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) no son suficientes para reducir la carga de su deuda.

La agencia se apoya en datos del Banco de España y afirma que la deuda a corto plazo de Cataluña también es la mayor de las autonomías, alcanzando a finales de 2015 los 4.900 millones de euros. Además, Moody’s considera que la situación de minoría del actual gobierno de la Generalitat “hace difícil implementar medidas de consolidación fiscal”.