¡Cómo nos gustan los caballeros medievales! Con sus armaduras, sus yelmos, sus cotas de malla tintineantes y sus espadas bien afiladas. Pues bien, puedes verlos en acción sin necesidad de poner un capítulo de Juego de Tronos. El castillo de Belmonte (Cuenca) acogerá el primer torneo nacional de combate medieval.

El castillo de Belmonte, una fortaleza del siglo XV perfecta para el combate medieval

El castillo de Belmonte, una fortaleza del siglo XV perfecta para el combate medieval

El fin de semana del 11 y 12 de junio, los patios de este castillo se llenarán con el ruido de las armas de los diez clubes deportivos de España que participarán. En total, más de medio centenar de luchadores se batirán en la liza con armas y armaduras de los siglos XIV y XV.

En el torneo nacional se disputarán batallas grupales de cinco contra cinco y diez contra diez, además de duelos de espada y de escudo con espada. Los combates tendrán lugar en sesiones de mañana y tarde. Además, para que la propuesta medieval sea completa, el evento acogerá mercados, gastronomía y cetrería.

Belmonte ya acogió en mayo de 2014 la celebración del campeonato mundial de combate medieval. En el acontecimiento participaron 19 países con más de 500 luchadores que durante cuatro días hicieron brillar sus armas y armaduras ante más de 30.000 espectadores.

En 2015 se celebró el torneo internacional también en el castillo, un lugar de referencia en España para este peculiar deporte que poco a poco se va popularizando. Este vídeo del mundial del 2014 desvela alguna de las claves del combate medieval.

¿Y cómo es esto del combate medieval?

Se trata de un deporte de contacto que surgió en el este de Europa y que se está expandiendo por todo el mundo. Con reproducciones de armas, armaduras y otros elementos de los siglos XIV y XV, los combatientes tienen que intentar tirar al suelo a sus rivales en una auténtica competición que se aleja de las coreografías y del simple espectáculo.

Todos los elementos que usan los combatientes están homologados y son revisados por los jueces. La seguridad es vital en esta disciplina, y por ello las armas no tienen punta ni filo. Aún así, son contundentes y pesan entre 20 y 30 kilos. Las más utilizadas son las espadas, pero también se pueden emplear otras como las mazas o las hachas.

Este deporte parece más violento de lo que es, pues su índice de atención médica es del 1,8%, similar al del rugby. Hasta la fecha no ha habido ningún accidente mortal y las lesiones más graves han sido roturas de huesos. Las armaduras están hechas de acero y son fundamentales para proteger a los combatientes. En especial, el casco tiene la misión de absorber los impactos en la cabeza, que están permitidos. Eso sí, las armaduras no es que sean muy baratas: una nos puede costar entre 1.200 y 1.500 euros.

Estas son las tres categorías principales del combate medieval:

  • Duelo: en esta modalidad por puntos, la técnica también cuenta. Se divide en subcategorías en función del arma.
  • Combate por equipos de 5 contra 5
  • Combate por equipos de 16 contra 16

Los combates por equipos se realizan en un palenque de 800 metros cuadrados donde cada equipo tendrá que tirar al suelo a sus oponentes. En los duelos gana quien más puntos consiga y se dividen en subcategorías en función del arma que se emplee. En estos combates de uno contra uno la técnica es fundamental pues también puntúa.

Este vídeo de Próxima TV ilustra cómo es este peculiar deporte que cada vez se gana más adeptos.