Por cada persona, un móvil. Y por cada móvil, miles de datos personales de carácter privado. Los ciberdelicuentes, o chorizos de lo digital, saben que en estos momentos es casi mejor robar la información de un dispositivo móvil que de un ordenador personal. Y también son conscientes de que un iPhone puede ser igual de vulnerable que cualquier terminal de otro fabricante.

Los mitos están para tumbarlos. Así, a estas alturas parece bastante osado asegurar que los dispositivos de Apple son seguros al 100%. Al menos eso mantiene el periodista y escritor Antonio Salas, que este lunes ha compartido un encuentro digital con Nubico para contar su experiencia como infiltrado en el mundo del cibercrimen.

Con motivo del lanzamiento Los hombres que susurran a las máquinas, y sobre todo, de lo que ha sido su fase de investigación para sacar adelante la obra, Salas expone con bastante claridad algunas claves para entender el mundo de los delitos informáticos y los peligros a los que se exponen los usuarios en la red.

Para el autor no hay una solución mágica a la hora de proteger la seguridad personal en internet, y rechaza el mito de que los dispositivos iPhone de Apple sean de por sí más seguros, creencia que considera “peligrosa”. “Si existen más virus diseñados para Microsoft es solo porque es un sistema más extendido, pero también existen formas de atacar a los Mac”.

El periodista explica que los smartphones son objetivos más rentables para los ciberdelincuentes porque los usuarios suelen llevar en ellos datos relativos a sus cuentas bancarias, geolocalización, redes sociales o contraseñas de correos, y, sin embargo, “la mayoría de la gente no utiliza antivirus en el móvil, no tapa las cámaras del teléfono, no quita la geolocalización”.

Consejos sobre privacidad y uso

Una de las claves que ofrece Salas en la relación con el entorno digital tiene que ver con el uso responsable. Así, apuesta por no usar la red como si uno estuviera “en la intimidad de su cuarto”, y por utilizar el sentido común a la hora de navegar -bien sea en un móvil, iPhone o tablet- con consejos sencillos como no aceptar invitaciones de desconocidos en las redes sociales, no pinchar en enlaces de e-mails sospechosos o evitar sitios web que puedan resultar peligrosos.

En este contexto, cree que hay personas que son especialmente vulnerables a posibles ataques. Se trata de los niños y los “inmigrantes digitales”, es decir, aquellas personas que no crecieron acostumbradas a las nuevas tecnologías, principalmente la tercera edad.

Para Salas, quien ha pasado los últimos años infiltrado bajo una identidad falsa investigando el mundo del crimen informático, es importante distinguir entre los hackers, “que son quienes se ocupan de garantizar nuestra seguridad”, y los ciberdelincuentes. Estos últimos son el verdadero peligro, y su actividad puede tener consecuencias muy graves para las víctimas.

“Lo más probable es que tu móvil y tu ordenador ya estén infectados con algún virus. Incluso que tus equipos formen parte, sin que lo sepas, de una botnet (una red de ordenadores infectados que pueden controlarse de forma remota) que podría alquilarse o venderse a una banda de crimen organizado, a un partido político o al Estado Islámico para cometer delitos. Y en el peor de los casos solo te enterarás cuando la policía llame a tu puerta para detenerte por dichos delitos, cometidos con tus equipos, sin que seas consciente”, explica. Por ello, el autor recomienda a todos sus lectores extremar las precauciones en este entorno e informarse de los mejores métodos para proteger nuestra seguridad, porque “nuestro mejor antivirus somos nosotros mismos”.