El regulador impugna la nueva normativa de Canarias sobre viviendas vacacionales, que impide que haya pisos turísticos en zonas turísticas.

Las empresas de la denominada economía colaborativa están encontrando en la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) un aliado. El regulador ya impugnó la nueva regulación de Madrid sobre los pisos turísticos, y ahora le toca el turno a la de Canarias.

La CNMC ya interpuso un recurso contencioso administrativo el pasado noviembre contra el reglamento de las viviendas vacacionales elaborado por el Gobierno canario, y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Canarias admite a trámite la demanda.

El organismo presidido por José María Marín Quemada considera que el decreto del Ejecutivo canario obstaculiza que las viviendas vacacionales puedan competir con los hoteles y obstaculiza la entrada de nuevos actores en el negocio del alojamiento turístico.

Y es que la nueva regulación impide que las viviendas vacacionales se establezcan en suelos turísticos y las excluye de las zonas donde se encuentran hoteles y apartamentos reglados. Además, prohíbe que en las viviendas vacacionales se alquilen habitaciones de forma separada y, para poder ofrecer un alojamiento de este tipo, se solicita una declaración responsable y la inscripción en un registro.

La CNMC considera que la entrada en el mercado de las viviendas vacacionales “está dinamizando el alojamiento turístico en las islas de forma extraordinaria”, como consecuencia de que existe una “mayor variedad de oferta”, “precios más efcientes” y “mejor calidad en los servicios”, según se recoge en el informe económico que acompaña la impugnación. “El Decreto 113/2015 evita que estos efectos positivos se trasladen a la sociedad y reducen el bienestar general”, sentencia el organismo.