Entrevistamos a Antonio Urrea, CEO de Intex, justo antes de la presentación de su nuevo catálogo de dispositivos, que introduce por primera vez los teléfonos inteligentes en un mercado muy saturado. Nos recibe en una pequeña oficina junto a la madrileña Plaza de Castilla, en la que bulle la actividad antes del anuncio más importante del año. La compañía fichó hace pocos meses a un histórico del sector, Alfredo Canteli, antiguo responsable de movilidad de LG, para ayudar con esta nueva aventura.

Empezasteis vendiendo dispositivos ponibles, pero ¿realmente se venden los llamados ‘wearables’?

Los ‘wearables’ fueron nuestra entrada en el sector, con la iRist, y ahora anunciamos un nuevo producto, una banda de medición, la fitrist, con un precio de salida muy bueno, de 29,90 euros. Es verdad que las ventas de ‘wearables’ en general no han sido espectaculares, pero a nosotros no nos ha ido mal y, lo más importante, nos ha dado la opción de entrar en el mercado. Si hubiésemos ido a MediaMarkt inicialmente con smartphones ahora no estaríamos aquí. Entramos con otro producto, ahora ya nos conocen y saben qué podemos hacer, y podemos ofrecerles nuestros teléfonos.

Supongo que siempre les vendrá bien otra marca barata, ¿cuáles van a ser vuestros precios?

Estamos centrados en una horquilla de precios que va a ir entre los 99 y los 199 euros, con chips Mediatek y una estrategia centrada en el mercado minorista, tanto en tienda física –estaremos presentes en MediaMarkt–, como en tienda onine –venderemos a través de Amazon.

¿A esto hemos llegado? ¿Es el precio lo único que valora el cliente?

Hay mucha competencia y pasa por hacer cosas diferentes. Hasta ahora, se ha tenido que elegir entre calidad y precio, ahora hemos puesto al usuario en el centro ofreciéndole no sólo calidad y precio, sino también cuatro años de garantía. Queremos aportar al usuario más fiabilidad.

Parecéis Kia con sus famosos siete años, ¿va a ser la única diferenciación?

No, no es el único gancho. Además, vamos a ofrecer en la caja también una funda y un protector de pantalla. Son cosas que te ahorras después. Y, lo más importante, el 2% del precio de venta del dispositivo va para Down España. Cuando el fundador vino a España me pidió expresamente que quería poder venir con la cabeza muy alta.

Aunque sois Intex, en realidad sois un partner local no asociado.

Sí, pero somos como de la familia. Es un coloso indio con 13.000 trabajadores, 20 años de experiencia y una inversión de 100 millones de dólares en I+D en el último año. Nosotros tenemos los derechos de distribución exclusiva para la península, Europa y América Latina. En Europa, nuestro objetivo es empezar a vender online en Reino Unido, Alemania, Italia y Francia, y en 2018 queremos estar en América Latina con equipos locales y soporte al operador.

¿Es posible que entréis en el catálogo de los operadores?

Inicialmente queremos hacernos notorios en las tiendas pero sí, el objetivo también es estar en el operador y contamos con buenas previsiones.

En vuestros eslóganes estáis hablando de ‘DemoCrazy’, una pullita a los fabricantes chinos…

Sí, nos queremos apalancar en que somos una alternativa al mercado chino. India es una potencia tecnológica y el Gobierno está apoyando a los fabricantes y a la idea del ‘making india’.

Convéncenos de que Intex es una marca de móviles seria…

Intex tiene 16 categorías de productos, pero el 75% de su facturación viene de los móviles. En 2015 vendieron 50,2 millones de terminales.