“El impacto del fútbol ha sido muy grande”. El consejero delegado de Vodafone España, Antonio Coimbra, no hace ningún tipo de funambulismo y reconoce en público que lo pagado por tener acceso a los derechos del fútbol las próximas tres temporadas es caro y poco sostenible.

El problema surge cuando el CEO del operador rojo reconoce que no hay ningún plan alternativo para dentro de tres años ante la nueva subasta de derechos. Asegura que queda mucho tiempo y que puede pasar de todo, pero también confirma que no hay ‘plan B’, que si los precios vuelven a ser los mismos, tendrán que pagar. Y, lo peor para su compañía, que si todavía son más altos pasará por caja de igual manera.

Todo por los clientes, ese es el lema de la compañía. Y es que, sin que haya trascendido de manera oficial la cifra por la que Vodafone negoció los derechos de La Liga y la Copa las próximas temporadas con Mediapro, fuentes de sector lo enmarcan entre los 300 y 450 millones de euros. Antonio Coimbra ve esta cifra fuera de lugar e “insostenible”, pero durante la presentación de resultados, el CEO de Vodafone España mantiene que los clientes de su compañía no se pueden quedar sin fútbol.

Polémica sobre el incremento de precios

El pasado mes de marzo el operador rojo anunció que sus tarifas subían entre 2 y 3 euros. Dicha subida se argumentaba con una mejora del servicio, pero la situación final es que los clientes de la compañía tuvieron que pasar por caja sin solicitar nada.

¿Está relacionada esta subida con la factura del fútbol? Coimbra insiste por activa y por pasiva que no. Que la subida que ha habido tiene que ver con las demandas de los clientes y los nuevos hábitos de consumo que se llevan a cabo a través del móvil. Y que, por lo tanto, dicha subida es para que sus usuarios tengan un mejor servicio. Asimismo, el consejero delegado de Vodafone explica que si de verdad se reflejase el precio del fútbol en la factura, esta tendría que subir unos 40 o 50 euros. Por eso insiste en que no tiene nada que ver.

¿Volverán a subir los precios? Aquí también ha sido muy rotundo Antonio Coimbra: ha dicho que no sabe. Es decir, el máximo responsable de la compañía en España ha dejado claro con sus palabras que cuando llegué el mes de septiembre habrá nuevas tarifas. No ha podido desmentir que no vaya a haber un nuevo incremento de precios, por lo que todo hace indicar que, al empezar la próxima temporada habrá nuevos servicios y, posiblemente, nuevos precios.

¿Hay alguna solución?

La pregunta realizada por SABEMOS al consejero delegado de Vodafone España ha sido muy clara: ¿Han pensado en alguna solución para que la factura del fútbol no sea tan alta? La respuesta ha sido igual de clara: no.

Coimbra asegura que en todo este negocio quienes más ganan son los clubes de fútbol y ellos poco pueden hacer. Además, se torna en pesimista y afirma que todo esto es insostenible porque no se puede reflejar el servicio en el precio final al consumidor. Pero como no quieren dejar a sus clientes tirados, relata con bastante pesar que volverán a pagar de nuevo el sobrecoste del fútbol.

El único atisbo de solución que ofrece Coimbra es que estos contenidos no puedan comprarse en exclusiva y que, de ese modo, nunca lleguen a tener un precio tan alto. Así pues, parece que tienen tres años para ahorrar, porque dentro de un par de años tocará volver a sacar la chequera.

RESULTADOS PLANOS

Por lo que respecta a las cuentas presentadas, Vodafone España tuvo unos ingresos totales de 4.959 millones de euros en su último ejercicio fiscal, que acabó el 31 de marzo pasado, un 1,1% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Los ingresos por servicios ascendieron a 4.468 millones, un 3,5% menos que en el ejercicio anterior, debido al efecto negativo de la financiación de terminales. Excluyendo este impacto, los ingresos bajarían un 0,3%.

El resultado bruto de explotación (ebitda) mejoró un 17%. La inversión en el último año fiscal superó los 1.178 millones de euros.

Por áreas de negocio, los ingresos por servicios en la banda ancha fija aumentaron un 7,8%, mientras que los de la telefonía móvil cayeron un 8%.

La operadora cerró el ejercicio con 3,02 millones de usuarios de banda ancha y 14,3 millones de clientes móviles. El número de clientes de fibra creció en 308.000 en el último año hasta los 1.995.000, un 18% más, mientras que los clientes de la oferta convergente Vodafone One ascienden a 1,5 millones y los de televisión alcanzan los 1,1 millones.