Greenpeace ha puesto todas las miradas sobre las torres KIO. Seis activistas de la ONG ambientalista han escalado una de las dos torres gemelas madrileñas para desplegar una pancarta en contra del TTIP, el Tratado de Libre Comercio entre la UE y Estados Unidos.

Las torres KIO fueron las primeras torres inclinadas del mundo. Su verdadero nombre es Torres Puerta de Europa y fueron diseñadas en 1989 por los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y John Burgee. La empresa Kuwait Investments Office (KIO) fue quien promovió la construcción y por ello las torres acabarían adoptando su nombre. Con 114 metros de altura, 27 plantas y una inclinación de 15 grados respecto a la vertical, estos edificios fueron en su día todo un logro de la arquitectura.

Sin embargo, hay otras torres inclinadas repartidas por el mundo que rivalizan en fama con las KIO. Vamos a repasar cuáles son las cinco estructuras inclinadas más famosas.

La torre de Pisa

El campanario de la catedral de Pisa es quizá la torre inclinada más famosa del mundo. Su construcción comenzó en 1173 y desde entonces ya comenzó a inclinarse, llegando en la actualidad a unos 4 grados sobre la base.

Con ocho plantas y casi 60 metros de altura, esta joya del arte románico italiano ha sufrido ya varias reformas para evitar que la torre bese el suelo. Que levante la mano quién haya visitado Pisa y no se haya hecho una foto sujetando su campanario.

Capital Gate Tower

Los de Emiratos Árabes Unidos no se querían quedar atrás en eso de los edificios inclinados. Capital Gate es la torre más inclinada del mundo, cinco veces más que la de Pisa.

La inclinación de este desafío arquitectónico de 35 pisos y 160 metros de altura es de 18 grados. Símbolo del progreso de Abu Dhabi, fue construida por la empresa británica RMJM. El secreto de su diseño es una base densa de hormigón reforzado que se levanta en dirección opuesta a la inclinación y se ayuda de 490 pilares que sostienen la estructura exterior de acero.

Las dos torres de Bolonia

Asinelli y Garisenda, dos símbolos de la ciudad de Bolonia

Asinelli y Garisenda. El perfil de la ciudad italiana de Bolonia queda marcado por estas dos torres de origen medieval.

Asinelli, utilizada en su momento como fortaleza y prisión, es la más alta con 97,6 metros de altura y posee una inclinación de 1,3 metros sobre la vertical. Durante la Segunda Guerra Mundial sirvió como punto de observación contra los bombardeos aliados.

Su hermana pequeña, Garisenda, la supera con 3,2 metros de inclinación. Aunque ahora solo mide 48 metros de altura, inicialmente llegaba a los 60. Sin embargo, el suelo empezó a ceder y ya en el siglo XIV se eliminaron plantas para evitar que se tumbase del todo.

Torre de Montreal

Con sus 165 metros de altura, la Torre de Montreal es la torre inclinada más alta del mundo. Forma parte del estadio olímpico construido para las Olimpiadas de Montreal de 1976 aunque se inauguró en 1987. Para subir al observatorio hay que ascender por el exterior de la torre en un funicular. Vistas espectaculares o un reto para quien tenga vértigo.

Tiger Hill Pagoda

Tiger Hill Pagoda, la torre inclinada made in China

Tiger Hill Pagoda, la torre inclinada made in China

En China también tienen su propia torre inclinada. Con unos 47 metros de altura, la Torre Huqiu tiene una inclinación de tres grados.
Situada en la ciudad de Suzhou, esta pagoda se empezó a construir hacia el año 907 y forma parte del complejo del templo Yunyan. Su inclinación se debe a que una parte de la estructura está cimentada sobre roca mientras que otra parte se apoya en terrenos más blandos sobre los que el edificio cede.