La Comisión Europea da un año más de margen para corregir el déficit y España no tendrá que situarlo por debajo del 3% hasta 2017. Pero Bruselas pide ajustes por 8.100 millones en dos años.

La Comisión Europea da oxígeno a Mariano Rajoy y le ahorra un golpe en plena campaña electoral. Bruselas ha decidido aplazar hasta principios de julio la decisión sobre la posible sanción a España por incumplir el déficit público el año pasado.

El Ejecutivo comunitario no decidirá hasta después del 26-J si el Gobierno de España ha cometido una “falta de acción efectiva” para cumplir con el objetivo de déficit, lo que activaría el proceso para imponer una multa a España equivalente al 0,2% del PIB nacional; esto es, unos 2.000 millones de euros.

El propio comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, ha reconocido que el aplazamiento se debe a que “no es el momento” ni político ni económico de iniciar un proceso sancionador que podría derivar en una multa multimillonaria. “Hemos concluido que no es el momento correcto ni económico ni político para tomar esta medida, pero volveremos a [analizar] esta decisión a principios de julio”, ha apuntado.

España cerró 2015 con un déficit de las administraciones públicas del 5% del PIB (o 5,1% si se contabilizan las ayudas a la banca), muy por encima del compromiso con Bruselas, que era del 4,2%. El Gobierno de Rajoy negó durante meses, y también en la anterior campaña electoral del 20-D, que se fuera a incumplir el objetivo de déficit pactado con Bruselas. Sin embargo, en todo ese tiempo el Gobierno ocultó que ya había reconocido en documentos remitidos a la Comisión en noviembre que se superaría el límite fijado.

Un año más de margen, pero 8.000 millones de ajuste

La Comisión Europea, en paralelo, ha propuesto dar un año más de margen a España para que consiga situar el déficit público por debajo del 3% del PIB. “En cuanto a Portugal y España, la Comisión Europea recomienda al Consejo una corrección duradera del déficit excesivo en 2016 y 2017, respectivamente, al tomar las medidas estructurales necesarias y al utilizar todos los vientos a favor para la reducción del déficit y la deuda”, indica el Ejecutivo en un comunicado.

Según la propuesta, la Comisión reclama medidas para corregir el déficit excesivo español, hasta rebajarlo al 3,7% en 2016 y hasta el 2,5% en 2017. Con ello, Bruselas exigiría a España ajustes por importe de más de 8.100 millones en los dos próximos años (a razón de mejoras del balance estructural del 0,25% del PIB este año y del 0,5% el próximo).

El programa de estabilidad del Gobierno de Mariano Rajoy contemplaba como objetivo un déficit público del 3,6% del PIB para 2016 y del 2,9% en 2017. Esto es, Bruselas relaja ligeramente la exigencia para este año, pero endurece –y mucho- el objetivo para el próximo ejercicio.