Samsung sigue siendo el rey, el que más teléfonos vende en España, seguido de cerca por Huawei y, atención, la española Bq, que supera en cuota de mercado a LG y Apple.

Así, una marca española se cuela en este Top 5 elaborado por Kantar dejando constancia de su éxito entre los usuarios. Ya no se llevan los teléfonos de gama alta, Android sigue siendo el sistema operativo más utilizado y las 5 pulgadas se han coronado como la medida de pantalla más práctica. Si a esto le sumamos un diseño cuidado, buenos materiales y garantía española, tenemos la receta que tanto BQ como otras tecnológicas de nuestro país han utilizado para lanzar al mercado unos terminales que atienden a la demanda de los consumidores.

Y es que no todos los smartphones españoles son iguales, pero si podemos encontrar algunos puntos en común que caracterizan a los teléfonos fabricados por nuestras tecnológicas.

La gama media: precios asequibles y materiales de calidad

Sí, las compañías españolas piensan en el ciudadano medio, en ese que necesita de un teléfono que le aguante todo el día y por el que no va a pagar demasiado, pues hay cosas más necesarias e importantes en las que gastarse el dinero.  Por eso nada de gamas altas, los teléfonos españoles pertenecen a la gama media, cuidando guardar una estupenda relación calidad-precio.

Por menos de 200 euros nos encontramos con opciones como el Wiam #71 de Wolder, el nuevo MyWigo City 2 o el también recién estrenado Energy Phone Pro 4G Navy de Energy Sistem.

El metal y el cristal pasan a ser los materiales predominantes, dejando a un lado los cuerpos fabricados en plástico que restaban elegancia al diseño de los terminales y dificultaban su agarre.

El diseño también vende

Los fabricantes españoles se han dado cuenta de lo importante que es contar con un buen diseño, pues al final, en un mercado donde más o menos todos los terminales cuentan con una cámara, una pantalla y una batería más que aceptable, es el aspecto, el acabado del smartphone lo que vende.

En este sentido podemos decir que BQ ha logrado dar a sus teléfonos un estilo diferenciador, mientras que por ejemplo Wolder, con sus últimos lanzamientos, ha apostado por incluir características como los bordes con hendidura que además de dar un aspecto diferente al smartphone consiguen que su agarre sea mucho mejor.

Lector de huellas para todos

Si hace unos años los lectores de huellas eran solo cosa de los teléfonos más caros y de más alta gama, ahora nos encontramos con que la gama media también ha decidido adoptar esta tecnología, y los smartphones españoles no iban a ser menos.

El último dispositivo de BQ, el Aquaris X5, así como el #71+ de Wolder y el City 2 de MyWigo cuentan con lector de huellas.

Android (y otros sistemas operativos)

La mayoría de los smartphones del mercado utilizan Android como sistema operativo, y en el caso de los terminales españoles esto también es así, aunque la excepción la encontramos en BQ, que además cuenta con teléfonos que funcionan con Cyanogen y con Ubuntu.