El ministerio ha reducido un 81% sus licitaciones de ingeniería en carreteras en la última legislatura. Desde octubre de 2015, el departamento de Ana Pastor ha cancelado 31 contratos por valor de 32,2 millones de euros, lo que redujo a sólo dos millones el volumen a repartirse entre las ingenierías privadas.

La inversión pública en carreteras no pasa por su mejor momento, las empresas han visto año tras año como la tarta a repartir en licitaciones se ha ido reduciendo, hasta quedar en tan sólo dos millones de euros en 2015.

La construcción de carreteras ha pasado de percibir hasta 460 millones en el periodo precedente, a los 87 millones licitados entre 2012 y 2015, es decir, un 85% menos de inversión pública, según los datos de la patronal Fidex.

Al malestar general de la industria en este sentido, se suman las últimas actuaciones del departamento de Ana Pastor, que entre octubre y enero anuló 31 contratos, reduciendo el importe total de 2015 a 2 millones de euros.

En concreto, estos contratos fueron cancelados tras el recurso de la asociación andaluza de empresas de conservación de carreteras (Ceacop), por la fórmula de valoración económica de las licitaciones.

En general, la inversión pública en ingeniería se ha reducido un 77,5% en los últimos cuatro años. El Ministerio de Fomento durante la pasada legislatura sacó a concurso licitaciones por valor de 385 millones de euros -incluyendo ferrocarril, alta velocidad, etc…-, muy lejos de los 1.712 millones que se sacaron a concurso entre 2008 y 2011.

“Con estas cifras de licitación no es posible mantener un sector de ingeniería con 5.000 empresas y 200.000 empleos. En este mismo cuatrienio, Fomento encargó a la empresa pública Ineco trabajos de ingeniería por aproximadamente el doble de esa cantidad”, señala Fernando Argüello, director general del Fidex.

La ingeniería civil también se enfrenta a los recortes desde el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, donde también se ha reducido en casi un 70% la licitación de proyectos, como ya informó SABEMOS.