Hay operaciones corporativas que cuestan. Es el caso de ACS con Urbaser, que desde hace tiempo la tiene puesta en venta, pero no acaba de cuajar el interés del que vende y los que compran.

Las últimas noticias que se han conocido vienen directamente de la compañía. En concreto, ACS asegura estar en la “fase final” para vender su división medioambiental Urbaser, por la que espera recibir ofertas a finales de este mes, y que confía en poder tener cerrada después del verano si los precios son adecuados.

Así lo ha asegurado el director general corporativo de ACS, Ángel García Altozano, que ha señalado en la presentación de los resultados trimestrales de la compañía que esperan tener ofertas de compradores “a final de este mes” y que estén en línea con lo esperado por el grupo.

No obstante, la operación no podría completarse hasta después del verano, “en septiembre”, ha señalado el directivo de ACS. Confiamos en la operación, ha subrayado, pero dependerá de que las ofertas se ajusten a los niveles adecuados.

Lo que ha habido y lo que hay

El interés de Suez por hacerse con Urbaser, que alimentó numerosos rumores de mercado desde que ACS decidió a finales del año pasado reactivar por enésima vez la operación, fue confirmado por la propia compañía hace dos meses. En la presentación de sus resultados anuales, el consejero delegado del grupo francés, Jean-Louis Chaussade, aseguró que la compra de la filial de ACS estaba encima de la mesa de la compañía, aunque no era la única. Por entonces, el ejecutivo no quiso dar más detalles.

Sin embargo, la maniobra iba en serio. Tanto que la posibilidad afrontar la compra de Urbaser llegó al consejo de administración de Suez. Eso sí, ahí se quedó porque el resultado de la votación fue contraria a llevar a cabo la compra.

En estos momento, y según informa ‘El Confindencial’, ACS habría recibido hasta 12 ofertas no vinculantes antes de Semana Santa, y en la actualidad se estaría centrado en seis, que incluyen, y destacarían sobre el resto, las propuestas por parte de los fondos chinos Fosun, primer conglomerado privado de ese país; Cheung Kong Infrasturcture, con una capitalización de 22.600 millones de euros; y Beijing Enterprises Holding, que se hizo con la empresa alemana EWW el pasado mes de febrero por 1.600 millones de euros.