“Habla para que yo te conozca”, sostenía Socrates, y algunos no han parado hasta conseguir que les conozcan incluso donde no deben . Lástima que no llegaran a Freud para que también pudieran ponerlo en práctica: “uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla”.

Dijo el humanista Juan Luis Vives que “no hay espejo que mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras”. Hace unos días, en la cuenta oficial de twitter del Ayuntamiento de Madrid, un funcionario del consistorio, que se ve que tenía poco trabajo, porque como todo el mundo sabe en la capital de España si hay algo que escasea son los problemas de sus ciudadanos, escribió: “Hay que tener los COJONES MU GRANDES para hablar de #Colocaos siendo del PP de Cs o del PSOE”. Prosa pura y dura, y además, de la buena. Ahí la tienen. No sé si será la LOGSE, la LGE, la LODE, la LOECE, la LOPGE, la LOE, la LOMCE, … sinceramente, el escribiente ha podido salir de cualquiera de las siete leyes de educación que hemos tenido durante la democracia. Eso por no entrar en la disquisición de qué hace un funcionario poniendo tuits desde la cuenta oficial del Consistorio a favor de un partido y en contra de otro, que también hay que tenerlos de un consistencia considerable.

A pesar de lo que se escriba, de los susodichos atributos, andamos más bien escasos. De lo contrario, estas salidas de tono que pagamos y sufrimos todos, se las hubiera puesto freno desde el primer día y no asistiríamos a una más. Ya está bien, entre las que salen sujetador en ristre gritando que son putas, los que dicen que las mujeres son como los donuts que cuanto más pringosos, mejor, y los que miden el grosor de los cojones, nos tienen hasta los mismos. Parece que nos están gobernando la versión barata de South Park, pero sin gracia y sin talento.

Claro que para explicaciones de valor semántico , la de la alcaldesa: “Parece que ha sido un funcionario que estaba haciéndolo en su correo privado y se le ha ido”. Que se le ha ido, dice. Mejor no pregunto el qué se la ha ido ni donde, porque a buen seguro que también tendría una respuesta para esto. “Se ha llevado una reprimenda tremenda, como debe ser y ya está”, ha esgrimido como explicación la alcaldesa de Madrid. No, señora, y ya está, no. Las reprimendas tremendas y los ya está, como los experimentos con gaseosa, se hacen en casa o en el colegio, pero no en una sede de gobierno que sufragamos todos. La reprimenda y el ya está, con los nietos, con los hijos, con los sobrinos, con los parvularios, pero no con los empleados públicos que han incurrido en una mala praxis y además presumen de ello. El nivel político de un equipo de gobierno, sea del partido que sea y gobierne el territorio que gobierne, ha de ser otro, aunque sólo sea por respeto, ya no hablo de profesionalidad.

¿Se imagina a una dependienta de Zara diciéndole a un cliente: hay que tener los cojones mu grandes para pedirme una talla menos? ¿Se imagina a una empleada de un banco diciéndole a un cliente: hay que tener los cojones muy grandes para pedirme un préstamo con la mierda de nómina que tiene? ¿Se imagina a un controlador de Iberia espetándole a un piloto hay que tener los cojones mu grandes para pedirme pista ahora mismo ? ¿Se imagina a un recepcionista de hotel diciéndole a un huésped : hay que tener los cojones mu grandes para pedir leche de soja con los cereales? ¿Se imagina al cirujano jefe de un hospital público diciéndole a un paciente hay que tener los cojones mu grandes para pedirme que le opere en mitad de un puente? ¿Se imagina a un conductor de la EMT gritándole a un usuario : hay que tener los cojones mu grandes para pedirme que le abra la puerta después de hacer los 100 metros lisos aunque esté aquí parado en un semáforo en rojo“? ¿Se imagina al cocinero de un comedor público diciendo: hay que tener los cojones mu grandes para pedirme un menú especial en Navidad ? ¿Se imagina a un empleados del Tanatorio municipal diciendo “hay que tener los cojones mu grandes para morirse a estas horas? … Sinceramente, ¿cuánto cree que tardarían en perder su trabajo o en ser apartado de él durante un tiempo? Ya se lo digo yo: no mucho tiempo. Cuando se está trabajando , tanto si es en una empresa privada como si se está en una empresa pública, y en este caso, con más razón, hay ciertas formas que no pueden permitirse, y si se dan por error, no se pueden justificar ni amonestar con un azote en el culo. Sí, he dicho, culo. Todo se pega, menos la hermosura, ese es el peligro.

El nivel de educación y de formación no es que sea bajo, es que ni está ni se le espera. Ya no pido que lean. A estas alturas, y viendo el nivel y la formación de las personas que tenemos trabajando para nosotros y a los que pagamos fielmente a final de mes, ya ni siquiera pido que lean, pero que hagan el favor de no escribir , si a lo que hacen ellos se les puede considerar algo más que un verbo.
Va a ser verdad , hay que tenerlos mu grandes.