Mutua Madrileña ha aprobado este viernes una reforma integral de sus estatutos para adaptarlos a la nueva regulación del sector, que entre otras elimina algunas restricciones que dificultaban su crecimiento.

En concreto, los nuevos estatutos eliminan “la regla especial de la mayoría simple” que hacía necesario contar con un 51 % de los votos de los mutualistas (unos 800.000 votos) para aprobar cualquier cambio estructural, como una fusión, o una escisión de cartera para alcanzar acuerdos con otra entidad, y establecen una mayoría absoluta de “dos tercios de los votos presentes o representados”. Esto facilitará a la compañía que preside Ignacio Garralda lograr uno de sus grandes objetivos: crecer dentro y fuera de España y en especial en América Latina, un camino que empezaron a recorrer el pasado noviembre, con la compra de un 40 % del grupo chileno BCI Seguros, que se ha culminado esta misma semana.

También se ha eliminado el blindaje que fija en el 5 % el porcentaje de votos (unos 80.000) que tienen que unirse para ejercer una acción de responsabilidad civil contra un consejero o pedir su cese, y tampoco habrá límite de edad para la jubilación de los consejeros, ahora fijado en los 75 años.

Cuál es el futuro

Respecto al futuro, el presidente del grupo asegurador dijo que Mutua aprovechará las oportunidades de inversión que se presenten para seguir creciendo de forma rentable y sostenida. Asimismo, anunció que la Mutua volverá a congelar este año las primas que pagan dos tercios de sus asegurados de autos, en torno a un millón de personas.

El sector asegurador, dijo, se enfrenta a un “entorno cada vez más cambiante, exigente y competitivo, no solo en términos de mercado, sino también por las nuevas obligaciones de cumplimiento normativo surgidas en los últimos meses”. Entre ellas, citó la entrada en vigor de los nuevos criterios de Solvencia II -la nueva normativa del sector- el nuevo baremo de indemnizaciones por accidentes de tráfico y la nueva Ley de ordenación y supervisión de los seguros privados, así como el reglamento que la desarrolla.

En cuanto al futuro inmediato, aseguró que en 2016 se han incrementado las incertidumbres que pesan sobre la evolución de los negocios, tanto en el orden económico como en el político, aunque no quiso extenderse más en este asunto.

También resumió 2015 y explicó que pese a la difícil situación macroeconómica y sectorial, todos los ramos no vida en los que está presente la compañía tuvieron una mejor evolución que la media del sector en cuanto a ingresos. Añadió que, con la incorporación de SegurCaixa Adeslas al Grupo Mutua, éste ha alcanzado una importante diversificación geográfica, que le permite llegar a nuevos mercados “de gran interés”.

Así, mientras a finales de 2010 la Comunidad de Madrid representaba más del 70 % de los ingresos de la aseguradora, al término del pasado año su peso se situaba en el 36 %, en tanto que el 64 % restante provenía de otras regiones.

Con todo, la Mutua mantiene su liderazgo en la Comunidad de Madrid, donde cuenta con una cuota de mercado de casi el 40 % en seguros de auto, explicó Garralda.

Durante 2015, la compañía reforzó también su política de reversión de beneficios al mutualista, que creció un 3,5 %, hasta 188 millones de euros, sin incluir bonificaciones, lo que supone 6 millones de euros más que en el ejercicio anterior. De esta forma, añadió, la Mutua “cumple con el objetivo de absorber contra la cuenta de resultados, en la mayor medida posible, la puesta en marcha del nuevo cuadro de indemnizaciones por daños personales (el baremo de autos) y el incremento del gasto por el aumento de la siniestralidad”.

Los cambios estatutarios aprobados hoy también eliminan las referencias concretas al tipo de seguro objeto de su negocio, hasta ahora muy centrado en el del automóviles. Asimismo, los mutualistas aprobaron la renovación de cuatro consejeros: Jaime Montalvo, Carlos Cutillas, José Periel y Rufino García Quirós.

También reeligieron a la consultora Pwc como auditora de las cuentas para 2016 y dieron su visto bueno a los informes de gestión y las cuentas anuales de la Sociedad (balance, cuenta de pérdidas y ganancias, estado de cambios en el patrimonio neto, estado de flujos de efectivo y memoria) correspondientes al ejercicio 2015.