Lo anunciaron Pablo Iglesias y Alberto Garzón casi al alimón a través de Twitter. Pero el primero, Iglesias, que queden claros los equilibrios…

El nombre era obvio, y no tardaron en saltar numerosos adivinos para recordar que ellos ya habían anticipado la nueva nomenclatura…

La crítica más feroz, por supuesto, salió de las filas de IU, con varios tuits de Gaspar LLamazares notablemente frustrado.

El veterano dirigente de la formación daba en el clavo al subrayar la eliminación del término “izquierda”, ya descartado con el nombre de Unidad Popular. La búsqueda de la transversalidad a cualquier precio y del votante más moderado, para raspar al PSOE, a costa de evitar mentar los orígenes ideológicos de ambas formaciones.

Por supuesto, como esto es España, no faltaron los chistes. Algunos jugaban con las nuevas siglas, que nos llevarán a hablar de ‘upistas’…

Otros se burlaban de cómo, en esta ocasión, si que ha valido el masculino como genérico… (Aunque recordemos que el tuit de Garzón sí lo incluía)

O con cómo el orden de los factores sí altera el producto…

Especialmente porque si hubieras puesto el nombre del revés, podía haber generado confusiones con un país poco de su agrado…

Algunos manifestaban con ironía el distinto peso que tienen las dos formaciones…

Por supuesto, trending topic inmediato.