Las empresas que actualmente componen el principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, ganaron entre enero y marzo 7.718 millones de euros, un 18 % menos que un año antes, lo que convierte el primer trimestre de 2016 en el peor desde el punto de vista de los beneficios desde 2012. Ese año, el recorte fue del 26 %.

Los datos recogidos por Efe no son exactamente comparables con los de hace un año, ya que entonces la composición del índice era distinta, y además no figuran las cifras de Inditex, cuyo año fiscal es distinto y no presenta sus cuentas hasta el 15 de junio.

En el primer trimestre de 2015 formaban parte del Ibex Abengoa, Bolsas y Mercados Españoles (BME) y Jazztel, que a lo largo del año fueron sustituidos por Aena, que debutó en Bolsa el 11 de febrero de 2015, y Merlín, que se estrenó en junio y entró en el Ibex en diciembre.

Si bien no en términos absolutos, pero sí en porcentaje, las principales cotizadas españolas ganaron en el primer trimestre del pasado año un 38 % más que un año antes, su mejor ratio de la década.

No se veía un incremento semejante desde 2005, cuando los beneficios crecieron un 40 %; no obstante, en términos absolutos, las cifras de este año -poco más de 9.600 millones de euros- palidecen ante los casi 13.000 millones que consiguieron en los tres primeros meses de 2008.

Por lo que respecta al primer cuarto de este año, está claro que la caída del precio del petróleo, los bajos tipos de interés, la falta de músculo de la economía española, cuyas previsiones de crecimiento se recortan sin tregua, y también la ausencia de operaciones e ingresos “extraordinarios” o “excepcionales”, como los que se apuntaron hace un año, influyeron en los resultados.

Pero también, reconocen los analistas consultados, la incertidumbre política abierta tras las elecciones de diciembre, de las que no salió un nuevo gobierno sino la convocatoria de nuevos comicios en junio.

Y es que de las 35 compañías que componen el selectivo español, tres sufrieron pérdidas -Acerinox, ArcelorMittal y FCC-, y once -Bankia, BBVA, DIA, Endesa, Gas Natural, Grifols, Mapfre, OHL, Repsol, Santander y Telefónica- redujeron sus beneficios.

Empezando por los grandes valores, los que más peso tienen en el índice, la gran banca cerró un trimestre decepcionante, y de modo conjunto, las seis mayores entidades -Santander, BBVA, CaixaBank, Bankia, Sabadell y Popular- redujeron en un 22,7 % el beneficio del primer trimestre del año, si bien Caixabank y el Popular mejoraron respecto al primer trimestre de 2015.

El efecto de los tipos de cambio, los menores ingresos por la caída de las comisiones y los bajos tipos de interés, además de la ausencia de ingresos extraordinarios, fueron los factores que contribuyeron a la caída de los resultados del primer trimestre, en el que algunas entidades anunciaron nuevos planes de ajuste para adaptarse a un nuevo entorno marcado por la digitalización.

Otro de los pesos pesados del Ibex, Telefónica, redujo su beneficio un 57 % hasta 776 millones de euros, ya que en el primer trimestre de 2015 tuvo un impacto positivo fiscal no recurrente derivado de la operación de venta de la británica O2, que el pasado miércoles fue prohibida por la Comisión Europea (CE).

Las cuentas de la operadora, las primeras que se presentan con José María Álvarez-Pallete como nuevo presidente, también se vieron afectadas por la depreciación de las divisas latinoamericanas frente al euro, especialmente el real brasileño, el peso argentino, el bolívar venezolano y el peso colombiano.

Repsol, otra de las grandes cotizadas por capitalización, cerró el primer trimestre con un descenso del 43 % en sus beneficios, perjudicada en comparación con el mismo periodo de 2015 cuando tuvo unos resultados financieros excepcionales.

Entonces, se anotó unos 500 millones de euros por la posición en dólares que tenía la compañía tras cobrar la expropiación de YPF, un importe que se destinó a la adquisición de la petrolera canadiense Talisman.

Entre las que mejores resultados consiguieron en este primer trimestre destacan los dos estrenos absolutos en la Bolsa, Aena y Merlin, que duplicó más que de sobra sus beneficios, y Abertis, que los triplicó.