La patronal española de empresas constructoras y concesionarias, Seopan, calcula que su actividad en el mercado doméstico caerá entre un 15% y un 18% con respecto al año anterior, con lo que el sector ya acumulará 9 años de descensos continuados.

En este descalabro pesa especialmente el comportamiento de la obra civil, un mercado que no para de desplomarse desde que la agenda de la austeridad se implantó en España. Ni siquiera la perpetua campaña electoral, que siempre conlleva promesas para levantar importantes infraestructuras, ha conseguido frenar la sangría: la licitación pública de obra civil ha descendido un 19,9% en el primer trimestre del año, en comparación con el mismo periodo de 2015.

La contratación pública de todas las administraciones hasta marzo, según la patronal, se ha reducido a menos de la mitad del volumen que se registró en el primer trimestre del año pasado.

La licitación pública de obra civil ha descendido un 19,9% en el primer trimestre del año

Así las cosas, Seopan calcula que 2016 seguirá siendo un año pésimo para los negocios de las constructoras con el sector público, con una caída de las ventas de obra civil del 10,6%.

En el empeoramiento influye el nuevo acuerdo de no disponibilidad presupuestaria -los últimos recortes de 2.000 millones de euros presentados esta primavera-. Del total, 598,3 millones corresponden a los presupuestos del Ministerio de Fomento.

El único segmento de construcción que aguantará el tipo en 2016 será el residencial, con incrementos de en torno al 3%, un valor en línea con el incremento de 2015. Esto reafirma la recuperación de la edificación de viviendas, un fenómeno que trata de mitigar los efectos de la escasez de stock a la que se ha llegado tras varios años de parón desde el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

Pese a las malas perspectivas, las constructoras esperan que la edificación aporte 0,4 puntos porcentuales al crecimiento económico del 2,7% que se prevé para este año.

Hay otros indicadores que también llaman al optimismo. El tráfico en las concesiones de autopistas de peaje creció en 2015 un 6%; Seopan destaca en especial el aumento del tráfico de vehículos pesados, que superó el 8%.

Buscar el negocio fuera

El descenso en la actividad constructora en España ha empujado a las grandes constructoras del Ibex al extranjero.

El ejemplo más notorio es el de ACS, presidida por el magnate Florentino Pérez, que en sus resultados trimestrales admite que las ventas internacionales suponen más del 90% sobre el total. Mientras, sus ingresos en España hasta marzo se limitaron a 298 millones de euros, una bajada del 8% con respecto al mismo periodo del año anterior.

Foto: Flickr – Daniel Lobo