“Experiencia”, “concepto”… Todo lo que hay en Pangea es nuevo, diferente. Se trata de una agencia de viajes, pero su CEO, David Hernández, gasta todas sus fuerzas en convencer a los clientes de que no es “otra agencia de viajes”. Ahí es donde esas palabras abstractas ganan peso.

No hay lugar a duda: Pangea no es una agencia de viajes. Venden viajes, sí; planifican destinos, también; pero cuando paseas por la tienda te das cuenta, de verdad, de que se vive una “experiencia”, esa que David se encarga tanto de remarcar.

Cuenta en una entrevista a SABEMOS que la idea es crear un negocio como Ikea o Decathlon. Algo más que una tienda que vende algo. Un centro de ocio en sí mismo. No lo oculta, cita a estas dos compañías como modelo. Señala la cafetería, ¡una agencia de viajes con cafetería! Definitivamente no es una agencia de viajes.

Luego está la apuesta tecnológica. Grandes pantallas recorren los 1.500 m2 de tienda. Cada cliente puede navegar por esas pantallas. Se trata de una tablet gigante. Si no, siempre se puede solicitar la ayuda de un agente. “Frikis de la materia”, presume David. Los empleados de Pangea, según relata su CEO, son personas que conocen a la perfección los lugares que recomiendan. Asegura que para visitar destinos como Argentina o Canadá su agencia es la mejor.

¿Una apuesta arriesgada?

Todo es muy grande. Casi asusta. Más de 50 empleados en una sola agencia de viajes. Un 80% de producto propio. Las cifras marean, ¿pero se están cumpliendo los objetivos?

David no quiere oír hablar de expectativas. ¿Qué fue de los 40 millones de euros que iba a facturar Pangea durante su primer año? Los datos oficiales que ofrece la compañía hablan de 4 millones facturados en sus primeros seis meses. ¿Qué pasa con todo lo restante?

David asegura que los datos publicados al respecto son de un business plan que no atendía a la realidad. Lo excusa diciendo que ese plan era de hace dos años, cuando estaban levantando capital. Reconoce que eran las ideas de un emprendedor que daba por hecho que todo encajaría. Pero asume que una sola tienda no puede alcanzar esos niveles de facturación.

“La idea es llegar al punto de equilibrio operativo este verano”. En sus dos primeros meses de vida logró una facturación superior a la que obtiene una agencia de viajes tradicional en un año, y en sus primeros 6 meses de vida ya ha facturado 4 millones de euros.

Para el lanzamiento del proyecto, Pangea contó con una financiación de 3,6 millones de euros por parte de inversores privados e institucionales tales como como JB Capital Markets, fundada y presidida por Javier Botín; Inversiones Ibersuizas; y, a título personal, David del Val, CEO de Telefónica I+D. David Hernández es, a su vez, el accionista principal de la compañía con un 48,5%.

¿De dónde sale el negocio?

“Por Pangea pasan unas 300 personas al día, mientras que por una agencia de viajes tradicional, puede que en un día solo 5”. Esa es la clave, el volumen de gente que pasa por la tienda y que, además, tiene una estancia media de 45 minutos.

Además de eso, David explica que un 80% de lo que venden son productos propios. Eso les evita depender de mayoristas, como les sucede a las agencias de viaje. Junto a esto, el CEO de Pangea también destaca que el 30% de su facturación llega con la página web, por lo que son capaces de generar distintas entradas de dinero. Aunque, insiste, la clave para ello sigue siendo que el cliente pasa por sus instalaciones.

Por todo esto, ahora mismo van a llevar a cabo una agresiva campaña de marketing y publicidad. Saben que el éxito de Pangea depende al 100% de que la gente pase por la tienda. Mantener el ritmo de ventas no será fácil, aunque David asegura que falta por llegar la temporada alta.

El futuro inmediato, a nivel de crecimiento, pasa por la apertura de otra macrotienda en Barcelona. Además, por si no fuera grande, David asegura que le gustaría que fuera todavía más.