El sistema operativo de Google está en el punto de mira de Bruselas, que considera que su expansión en el mercado de los móviles se debe a prácticas poco competitivas. Se acusa a Android de obligar a los fabricantes a incluir aplicaciones de Google en sus smartphones, privando a los usuarios de elegir que apps quieren tener instaladas en sus teléfonos.

Que te compres un móvil con Android y que vengan instalados Gmail, Hangouts, Maps y Chrome, entre otras aplicaciones, no es pura casualidad. O al menos eso es lo que sostiene la Comisión Europea, que explica que el hecho de que los fabricantes sean obligados a preinstalar aplicaciones de Google impide el desarrollo de apps rivales y vulnera la libre competencia.

Android es el líder indiscutible de los sistemas operativos con una cuota de alrededor del 70%, que ha crecido al mismo ritmo que el mercado de los smartphones. Hace apenas 10 años solo 1 de cada 5 personas en el mundo tenía un teléfono móvil, hoy más de la mitad de la población mundial cuenta con un terminal y se espera que en los próximos cuatro años la tasa de penetración global supere el 60% con un incremento de 1.000 millones de usuarios.

La Play Store, la tienda de aplicaciones de Google, cuenta con un catálogo de más de 1 millón de aplicaciones, siendo la que más opciones ofrece a sus clientes. En mayo de 2015, estas aplicaciones se habían instalado 50 mil millones de veces en 190 países durante los últimos doce meses, unas cifras que esperan sigan creciendo.

“Tenemos la esperanza de que Android sea la base para muchos teléfonos nuevos y de que cree una nueva experiencia móvil para los usuarios, con nuevas aplicaciones y nuevas funciones que hoy en día no podemos ni imaginar”, señalan desde Android.

Así desafía Google, que también ha tenido problemas con su buscador siendo acusado de monopolio, a Bruselas. Presume de cifras y augura un futuro donde seguirá siendo el rey, pues si bien iOS, el sistema operativo de Apple, ocupa la segunda posición en el ranking, lejos queda de acercarse a la cuota de mercado de Android. Todo esto teniendo en cuenta que ya Microsoft fue condenada a pagar multas por cerca de 1.700 millones de euros por un caso similar al que se enfrenta Google.

Las marcas hablan

El Android Innovation Day celebrado ayer en Madrid contó con la presencia de diferentes fabricantes que utilizan Android en sus smartphones y que, como no podía ser de otra forma, hablaron sobre la polémica de Bruselas y la denuncia de abuso de posición en el mercado de los sistemas operativos. Aunque nadie quiso mojarse más de la cuenta.

El cofundador de BQ aseguró que compañías como la suya no existirían de no ser por Android. Además, deja muy claro que lo usan porque quieren. Y sobre la polémica en cuestión, desde LG afirman que no les consta nada de lo que denuncia la Comisión Europea, sobre los acuerdos con fabricantes y la financiación a cambio de preinstalar apps, y que, en todo caso, les extraña mucho que se hayan dado esas situaciones.

Por su parte, Rubén Pérez, de HTC, asegura que todo esto es “intentar poner puertas al campo”. Y no solo eso. Alude a que algunos fabricantes han intentado sacar por su cuenta sistemas operativos y el resultado no ha sido muy bueno.