El consorcio de empresas que construye la línea se quejaba de que acumulaba retrasos en los pagos de hasta tres meses y había amagado con parar los trabajos. Las compañías ahora dispondrán de 14 meses más de plazo.

Tregua en las tensas relaciones entre el Arabia Saudí y el consorcio de empresas que construyen la línea de tren de alta velocidad entre La Meca y Medina. Con choques entre las partes por los sobrecostes detectados, por los retrasos en el proyecto, por los impagos acumulados… ahora Riad y el consorcio se dan una tregua.

Arabia se ha comprometido a dar a las empresas un plazo adicional de 14 meses para finalizar las obras, con lo que el proyecto debería estar listo a finales del primer trimestre de 2018. Y también ha confirmado su intención de ponerse al día en el pago de los trabajos, que según habían denunciado algunos de los contratistas acumulaban retrasos de entre dos y tres meses en plena negociación por que se reconozcan los sobrecostes.

Éste es el compromiso que ha arrancado el presidente de Renfe, Pablo Vázquez, de la reunión que ha mantenido en Riad con la cúpula de la compañía estatal Saudi Railways Organization (SRO), titular del proyecto. Y así lo ha desvelado hoy la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, a la prensa en un acto informativo en Cáceres. De momento, sin embargo, no hay acuerdo sobre los sobrecostes que las compañías piden que se les reconozcan.

La situación consigue desencallarse tras la destitución del ministro saudí de Transportes, en el tercer cambio al frente del departamento desde que se adjudicó el proyecto en 2011 al consorcio integrado por las empresas públicas Ineco, Adif y Renfe, y las privadas Cobra (ACS), OHL, Indra, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Imanthia, Inabensa y también Talgo, así como las compañías saudíes Al Shoula y Al Rosan.

Hasta el momento, se han ejecutado cerca del 75% de las obras de la nueva línea de AVE saudí, cuya finalización estaba hasta ahora prevista para enero de 2017. El proyecto, que cuenta con un presupuesto que supera los 6.700 millones de euros, consiste en la construcción de la denominada ‘superestructura’ (las vías y los sistemas de comunicación, electrificación y seguridad) de este AVE entre La Meca y Medina, además de su posterior explotación.