BlaBlaCar comparecerá este miércoles ante el juzgado de lo mercantil número 2 de Madrid acusada de un presunto delito de competencia desleal por la Confederación de Transporte por Autobús (Confebus).

La patronal presentó en mayo de 2015 una demanda al considerar que la empresa de economía colaborativa actuaba como intermediaria de un servicio de transporte profesional sin licencia, lo que habría contribuido a la caída del tráfico en autobús, estimada en un 20 %.

Desde BlaBlaCar niegan “tajantemente” la acusación contra Comuto S.A y Comuto Iberia S.L, sociedades que operan bajo la citada marca, y sostienen que la demanda carece de fundamento porque la figura del transporte compartido aparece reconocido por la ley.

“Tenemos bastante confianza en nuestros argumentos”, ha explicado el director general de BlaBlaCar para España y Portugal, Jaime Rodríguez, aunque ha avisado de que agotarán “todas las vías posibles”, incluyendo el Supremo, si la sentencia del juez Andrés Sánchez Magro es desfavorable.

Rodríguez ha asegurado que demostrarán que los conductores están cumpliendo con la filosofía de la sociedad, que controla y previene conductas lucrativas a través de distintos mecanismos, y ha indicado que tan sólo dos de los 2,5 millones de usuarios en España han obtenido un beneficio anual aunque por debajo de los tres euros.

Además del informe sobre la actividad y el uso de esta red social, BlaBlaCar también ha aportado a la causa un documento sobre el alcance de su efectos en el sector, un impacto que de existir sería “extremadamente limitado” al no ser experiencias sustitutivas, como demuestra que “el 65,6 % de los viajes ofrecidos no cuente con conexión directa equivalente en autobús”.

Contra estos argumentos se ha manifestado el copresidente de Confebus, Rafael Barbadillo, que en declaraciones a Efe ha explicado que la red social “está incumpliendo clarísimamente” la normativa de transporte terrestre al operar sin autorización.

Para acreditarlo, la patronal ha presentado un informe con varios “casos reales” que justificarían que sí existe ánimo de lucro en las operaciones dado que “el conductor tiene que realizar el trayecto, y el pago de las plazas es un añadido”.

Asimismo, considera a BlaBlaCar culpable del retroceso del transporte por carretera, acusación de la que ya se defendió la parte demandada en la vista previa cuando recordó ante el juez que los propios responsables de la patronal achacaron su situación a la crisis o las políticas de precios de Renfe con anterioridad.

En aquella ocasión, Confebus solicitó al titular del juzgado la suspensión cautelar de las actividades de la plataforma en España, una petición con un “marcado efecto anticipatorio” de la futura sentencia que fue rechazada por el magistrado el pasado 1 de febrero.