Podemos ha ofrecido este martes al PSOE presentar listas conjuntas al Senado en las próximas elecciones del 26 de junio. El partido de Pablo Iglesias ha mandado una carta al de Pedro Sánchez pidiéndole establecer esta alianza, con el objetivo de arrebatar al PP la mayoría absoluta que obtuvo el 20 de diciembre en la Cámara alta. El pacto, propuesto un día después de alcanzar otro con IU para concurrir juntos el 26-J, tendría como objetivo “además de lograr una mayoría progresista en el Senado, ser un elemento ilusionante y una piedra de toque para la conformación de un gobierno progresista y de cambio”, reza el escrito.

“Os escribimos siendo conscientes de que los últimos meses no han sido fáciles para las relaciones entre nuestras organizaciones”, comienza la carta que firma el Consejo Ciudadano Estatal, máximo órgano de Podemos entre asambleas. El partido morado trata de limar asperezas con Sánchez, cuya candidatura a la investidura rechazó y cuyo pacto con Ciudadanos despreció, negándose a negociar nada a partir de él. Ahora, con la vista puesta en los nuevos comicios, plantea esta alternativa para tratar de arrebatar la mayoría del PP en el Senado, que de repetirse le permitiría dilatar todas las iniciativas legislativas y vetar cualquier reforma constitucional de calado.

Sánchez rechaza de plano la oferta: “No gracias, el PSOE es un partido autónomo”

“En las pasadas elecciones vimos también cómo el Partido Popular, con apenas el 28’7% de los votos válidos emitidos para el Congreso, obtenía el 60% de los escaños del Senado, consolidando así una minoría de obstrucción y bloqueo que dificultaría la acción del Gobierno de cambio democrático que aspiramos a construir tras el 26-J”, argumenta el texto. El hecho de que los miembros de la Cámara alta se elijan mediante un sistema de listas abiertas donde las provincias -excluidas Baleares y Canarias, que tienen otro reparto- designan cuatro escaños, no pudiendo optar cada partido más que a un máximo de tres, lleva a que en muchas ocasiones la formación más votada se lleve tres escaños, la segunda una y el resto se quede a cero.

Podemos quiere neutralizar esto con una fórmula que haría a la candidatura de izquierdas ser primera fuerza en casi todo el país. La alternativa ya había sido planteada a nivel autonómico en la Comunidad Valenciana o Aragón, aunque el líder del PSOE solo ha tardado unos minutos en rechazarla, blandiendo la independencia de su formación y afeando a Iglesias que de nuevo actúe pensando en los golpes de efecto mediáticos y en los “sillones”.

“No, gracias, el PSOE es un partido con un proyecto autónomo y distinto al del señor Iglesias”, ha declarado Sánchez en entrevista en Cuatro. “Podemos tuvo su momento pero votó no al cambio”, ha continuado, porque el secretario general morado tiene como toda prioridad “su sillón”. “Tengo experiencia con los vaivenes de Iglesias, cuando hace algo es de cara a los medios de comunicación”. A su juicio, “todo esto es una operación de márketing” para escenificar voluntad de entendimiento con el socialismo, cuando hace escasas semanas tuvieron la oportunidad “por dos veces” de hacerlo efectivo y no quisieron.

La misiva del partido morado finalizaba con un “consideramos que esta alianza debe abrirse a todos los actores sociales y políticos que abogan por un cambio progresista y que deseen incorporarse”, planteando un pacto global a sabiendas de que en algunos territorios sería más difícil de rubricar que en otros. Por ello, aceptaría que se cerrara en unos lugares sí y en otros no, siempre bajo la premisa de que las listas se articulen “en un espíritu de generosidad, pluralidad y equilibrio”. Podemos pedía al PSOE una pronta respuesta, “dados los plazos administrativos”, y ya la tiene: “No, gracias”.