Los fondos de inversión que controlan un 22% del capital del grupo hotelero habían pedido la cabeza del copresidente elegido por la china HNA –máximo accionista con el 29,5%- por un posible conflicto de intereses. La mayoría del consejo ha aprobado que no existe tal conflicto, pero hará un seguimiento por si hay incompatibilidad entre ostentar la copresidencia del grupo y haber asesorado a HNA en la compra de la cadena Carlson Rezidor, rival directo de NH en algunos mercados europeos.

La tensión ha vuelto al accionariado de NH Hotel Group. Los fondos de inversión presentes en el capital de la cadena –Oceanwood, Blackrock y Henderson, entre otros, y que controlan en la acutalidad conjuntamente un 22%- ya se habían enfrentado al grupo chino HNA, máximo accionista con el 29,5%, por su intento de tomar el control del consejo de administración sin lanzar una opa. La guerra parecía resuelta, pero el enfrentamiento ha vuelto a reabrirse.

La presión conjunta de los fondos consiguieron hace un año que Oceanwood –ahora controla un 10% de la compañía- obtuviera un asiento en el consejo de administración. Las gestoras llevan desde su entrada en el accionariado, a finales de 2013, reclamando mayores esfuerzos en el recorte de la deuda y de los costes, al tiempo que solicitan que se recupere ya el pago de dividendos. Unas reclamaciones que han venido tensando las relaciones con otros accionistas, principalmente el gigante chino HNA.

En las últimas semanas los fondos han lanzado un órdago en toda regla y habían solicitado la destitución del copresidente de NH Charles B. Mobus –representante de HNA- por un presunto conflicto de intereses. Y es que Mobus, en su calidad de consejero director de la consultora Benedetto, Garland & Company, habría estado asesorando a la propia HNA para la adquisición de la cadena Carlson Rezidor, que es un rival directo de NH en algunos mercados, como adelantó el diario Expansión.

El órdago se llevó a la reunión del consejo de administración de NH de este martes. Y parece que se ha saldado con una tregua, o al menos con un parche para apaciguar la batalla accionarial. El consejo aprobó –no por unanimidad– declarar la inexistencia de ningún conflicto de intereses en la actividad de su copresidente, al tiempo que anunciaba que pondrá en marcha “mecanismos de seguimiento” para garantizar que tampoco lo haya en el futuro.

La otra concesión a las quejas de los fondos es la confirmación de la renuncia de Taisa Markus a ser propuesta en la próxima junta de accionistas como consejera independiente de la cadena. Los fondos habían puesto el grito en el cielo por el anuncio de su futuro nombramiento sin que ni siquiera estuviera convocada la junta y por la relación de amistad entre Markus y el propio Mobus. El nombramiento de la nueva consejera hubiera servido para restituir la composición de 13 miembros del órgano de gobierno (actualmente tiene doce asientos).

El otro accionista de referencia del grupo, Hesperia (con un 9,09%), también ha venido mostrando en los últimos meses su malestar. Hasta ahora alineado con la estrategia de HNA, el otro copresidente de NH, José Antonio Castro –presidente del grupo Hesperia-, llegó a dilatar durante semanas la firma de las cuentas anuales de la cadena para mostrar su disconformidad con el ritmo de recorte de deuda y porque aún no tenga fecha concreta la recuperación del pago de dividendos.

Pérdidas de 40 millones hasta marzo

NH registró unas pérdidas de 39,6 millones de euros en el primer trimestre del año, con lo que empeora sus números rojos un 36,1% en relación al mismo periodo del año pasado. La cadena justifica el incremento de las pérdidas en la falta de extraordinarios este año, y subraya sin contabilizar las partidas excepcionales como el efecto del tipo de cambio y un menor ingreso fiscal el resultado habría mejorado un 6.4% hasta marzo.

De hecho, el grupo hotelero elevó sus ingresos trimestrales un 8,5%, hasta los 301,8 millones de euros, y mejoró un 29,7% su resultado bruto de explotación (ebitda) hasta marzo, con una pérdida de 4,8 millones.