El supervisor trabaja para elevar al pleno en apenas un mes el polémico informe sobre la economía colaborativa. El organismo ultima el análisis de las más de mil alegaciones presentadas por los sectores afectados durante la consulta pública.

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) trabaja con el objetivo de que en apenas unas semanas el polémico informe sobre economía colaborativa pase por el pleno del organismo para su aprobación definitiva, según fuentes del organismo. El estudio con las conclusiones definitivas se elevará ya en junio para su lectura y aprobación de un consejo totalmente dividido entre detractores y defensores de la economía colaborativa.

El intento de la CNMC de liderar un estudio sobre cómo debe regularse la economía colaborativa hace tiempo que venía levantando ampollas. Y la publicación en la web del supervisor de un informe de conclusiones preliminares, que ni siquiera había pasado una primera lectura del pleno del organismo, directamente las hizo explotar.

La CNMC publicó ese informe preliminar en el marco de la segunda consulta pública para recabar la opinión de los participantes en esos negocios de economía colaborativa y la de los afectados por la llegada de los nuevos actores. Y en ese informe preliminar se hacía una clara defensa de la desregulación para favorecer los negocios de compañías como Airbnb o Uber, y se abogaba por un marco legal que haga viable la llegada de otras nuevas plataformas aún por inventarse.

Las duras reacciones al contenido no se hicieron esperar. Y los ataques llegaron tanto desde los sectores más afectados por la expansión de la economía colaborativa (singularmente la hotelería y el taxi), como también desde dentro de la propia CNMC. Y es que la mayoría de los consejeros de la supervisor pidieron la cabeza del responsable del estudio –el director de Promoción de la Competencia, Antonio Maudes-, pero el presidente del organismo, José María Marín, lo ha mantenido en su puesto.

Y tanto desde el bando más crítico de dentro de la CNMC como desde las patronales de los sectores más afectados por el boom de Airbnb, Uber o Blablacar, se viene insinuando desde hace semanas que el informe jamás se aprobará y que acabará durmiendo en algún cajón del organismo. Pero los promotores del informe, liderados por el propio presidente de la CNMC, no tienen ninguna intención de sepultarlo.

El departamento de Promoción de la Competencia ultima el análisis de más de un millar de escritos con alegaciones presentados durante este segundo proceso de consulta pública, concluido el pasado 15 de abril. En apenas unos días, la CNMC contará con un documento de análisis de todas las observaciones, que está requiriendo un proceso de cribado para no distorsionar su representatividad, dado que varios centenares de alegaciones presentadas son casi un calco unas de otras.