El segmento de la telefonía móvil es tremendamente competitivo, es difícil que las grandes compañías rentabilicen la actividad y presenta colosales dificultades. Pero si hay una firma que se enfrenta a una situación delicada en el negocio es Sony,

En España, según datos de la consultora GFK a los que ha tenido acceso SABEMOS, la compañía ha pasado de registrar una cuota de mercado en unidades del 7,4% en marzo de 2015, en unidades, a un 2,9% en el mismo mes del presente ejercicio. El último mes realmente positivo de la marca fue el pasado junio, con un 9,3%, al que le siguió un considerable declive.

Se trata de uno de los fabricantes que más ha sufrido en nuestro país. Si en junio era el tercer fabricante nacional por número de unidades, por detrás sólo de Samsung (36,8%) y de Huawei (10,9%), en marzo era el séptimo, por detrás también de Samsung (32%), una muy crecida Huawei (22,7%), Apple (8,4%), Bq (7,8%), LG (6,4%) e incluso ZTE (3,7%).

Esto, además, se produce en un mercado claramente bajista que vendió menos de 800.000 unidades en marzo, frente a las más de 900.000 del mismo mes del año precedente.

El negocio de móviles de la japonesa registró una pérdida operativa de 544 millones de dólares en 2015, lo que supuso una caída del 57,4% en sus propias predicciones, lo que supone que la decisión estratégica de no perseguir el tamaño a cambio de mejorar la rentabilidad ha funcionado regular.

Los ingresos de la división registraron una fuerte caída del 20%, hasta los 9.978 millones, si bien la compañía subrayó que tuvo un peso mayor en las ventas de los modelos con mayor valor añadido.

La empresa acaba de abrir la pre-reserva de su nuevo modelo de alta gama, el Xperia X, que llega para sustituir a la prestigiosa serie Z y que empezará a distribuirse el próximo 22 de mayo.

En todo caso, no olvidemos que la división móvil supone una pequeña parte de los ingresos del conglomerado japonés, que registró una facturación de 71.700 millones en su año fiscal 2015, con una caída de sólo el 1,3%, debido a que los buenos resultados de la división de videojuegos compensaron la mala actuación de la de móviles. Otro segmento complicado fue el de los sensores para cámaras de móviles que la compañía vende también a otros fabricantes. Registró una pérdida operativa de 253 millones de dólares y tuvo que provisionar 528 millones por la caída en la demanda.

¿Pasan los planes de Sony por seguir así? En una entrevista con El Economista, el vicepresidente para Europa de la división, Antonios Barounas, lamentaba la situación global de duopolio entre Samsung y Apple, expresaba su confianza en ser un tercer actor sólido y recordaba su fuerte apuesta por el Internet de las Cosas y los wearables –lo cierto es que fueron los primeros en lanzar un reloj inteligente–. Sin embargo, las cifras no acompañan.

Y en otros mercados la caída de Sony puede suponer un problema, pero en España, un país donde la fidelidad por la marca ha sido mucho mayor, durante años , que las de otros mercados, la situación parece especialmente preocupante. ¿Serán capaces de revertirla?