Escándalo en el gigante europeo de la industria nuclear. El grupo público nuclear francés Areva admite que los registros de fabricación de 400 piezas de un total de 10.000 examinadas en su factoría de Le Creusot, presentan “anomalías”, según una auditoría de la Autoridad de Seguridad Nuclear francesa.

“Hay cosas que faltan” y otras anomalías en los expedientes, pero “no hay pruebas de que las piezas en sí hayan sido afectadas”, precisó a Efe un portavoz de Areva. El examen exhaustivo de dichos registros de seguimiento terminará en 15 días, añadió el portavoz en relación con las informaciones publicadas hoy por el diario económico ‘Les Echos’ sobre “la inquietante sospecha” de que 400 informes de componentes nucleares hubiesen sido “falsificados” en Le Creusot.

En el mismo diario, el director general del grupo, Philippe Knoche, admitía “no poder excluir” la existencia de anomalías en los documentos, pero insistía en que en la fase actual de la investigación, eso no cuestiona la seguridad de las piezas correspondientes.

El pasado abril, el gigante nuclear francés informó de que en las próximas semanas continuaría la “fase de caracterización del eventual impacto en la calidad de las piezas”, y aseguraba que el actual funcionamiento de sus fábricas ya “no permite ese tipo de anomalías”, que según “Les Echos” se extendieron a lo largo de cinco décadas. En su comunicado recalcaba ya, asimismo, que en esta fase “preliminar, no se han establecido informaciones que cuestionen la integridad mecánica de las piezas”.

Sin descartar ningún escenario, los portavoces de Areva recordaron hoy a los medios que fue el propio grupo el que hace un año solicitó la auditoría en curso, mostraron su intención de “ir hasta el final” del examen, y estimaron que es “demasiado pronto” para hablar de “falsificaciones”.

“No confirmamos la existencia de falsificaciones pero tampoco las excluimos”, dijo a la emisora France Info, el director de la división fabricación, David Emond. “Vemos informaciones que faltan, valores contradictorios que tenemos que analizar”, para comprender lo ocurrido, así como sus eventuales consecuencias en la integridad y la seguridad de las piezas, agregó Emond.