La leyenda viviente del tenis español, Rafa Nadal, se ha mantenido como embajador de la marca coreana de coches KIA desde el año 2004. Y su noviazgo pervivirá -por lo menos- hasta 2020, en lo que supone uno de los patrocinios más duraderos y exitosos del marketing.

En 2004, KIA iba buscando a algún talento joven del mundo del deporte, con ambición y grandes aspiraciones, para que fuera su embajador de marca en España. Algunos de los valores que iba buscando KIA, según la marca, eran el talento, el esfuerzo, la humildad, la calidad y la simpatía. Entonces apareció Rafa.

Rafa Nadal es el embajador de marca de KIA desde 2004

Como en los buenos romances, todo sucedió muy rápido. A los dos años, el tenista balear se convirtió en el embajador de KIA para todo el mundo.

“Hemos crecido juntos”, resumía Rafa al recibir las llaves de su nuevo Sportage, el buque insignia de la firma asiática. Aunque ya se le ha podido ver al volante de los anteriores diseños de este SUV –sport utility vehicle-, en anuncios incluso delirantes.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=Njeu70X9n1g]

Efectivamente, la de KIA y la de Nadal han sido dos historias paralelas de éxito. El tenista reconoció en un evento organizado por la marca de automoción que para su carrera ha tenido “un significado muy especial” la apuesta que hizo KIA por él cuando no era tan bueno como llegaría a ser. Lo mismo podría decir la empresa.

KIA no desembarcó en España hasta, precisamente, el año 2004. El reto era considerable: seducir a un público que desconocía por completo en un mercado que tampoco ha sido especialmente devoto de las marcas asiáticas, sobre todo después de la desaparición de Daewoo en 2002. Aquí tiene mucho más cartel lo que venga de Alemania.

KIA espera conseguir una cuota de mercado del 5% en España

Poco a poco, y con una política de precios ajustados, KIA ha conseguido un hueco en las carreteras españolas hasta codearse en los ránkings con marcas como Ford y Seat, según sus propios directivos. Este año, los coreanos esperan acabar con una cuota de mercado del 5%.

De Nadal ni hablamos. Por más que nos pese a los admiradores de Roger Federer, el jugador con más clase que jamás ha pisado una cancha, Rafa se ha convertido en el mejor tenista de todos los tiempos. Ha ganado la friolera de 14 grand slams; de ellos, 9 son ediciones de Roland Garros en las que ha salido victorioso tras enfrentarse a contrincantes de la talla de Federer y Novak Djokovic. Además, Rafa Nadal se encuentra a 1 torneo de convertirse en el tenista que más certámenes de tierra batida ha ganado. Podría ser el Mutua Madrid Open, que se celebra ahora en Madrid.

Salir del fútbol

Hubo una época en la que era imposible vender tus productos sin un anuncio en el que saliera Rafa Nadal, Fernando Alonso o Pau Gasol. Siempre que se estaba pegado a la televisión aparecía uno de estos tres deportistas en pantalla durante las pausas para los consejos comerciales. Los tres siguen compitiendo hoy en día -si a lo que hace Alonso se le puede llamar “competir”-, aunque ahora tienen menos cuota de pantalla.

Eran (y siguen siendo) malos tiempos para los futbolistas, que ya tienen suficiente con sus patrocinios y sus sueldos estratosféricos. Las marcas se abren hueco en otros deportes menos masificados y eligen como embajadores a jugadores con algo más de valores, en lugar del divismo y la egolatría de los futbolistas.

Otra tenista española, Garbiñe Muguruza, es embajadora de marca de BBVA

Los deportes mal llamados minoritarios son un interesante campo de batalla para las firmas que no tienen el músculo financiero para lanzarse al fútbol. Además, como en el caso del baloncesto, estas competiciones despiertan el interés de un público con un mayor poder adquisitivo al que tienen los futboleros, como reconocen algunas marcas que patrocinan a conjuntos de básquet.

El tenis es un buen ejemplo de patrocinios exitosos a deportistas. Un ejemplo es el de la marca francesa también de coches Peugeot, que contó con Novak Djokovic para el anuncio de su 308. Pero tampoco hay que salir fuera de las fronteras españolas, ya que el propio BBVA tiene como embajadora de marca a la talentosa tenista hispano-venezolana Garbiñe Muguruza, y su carrera tiene visos de ser igual de rutilante que la de Rafa Nadal.

Como de las drogas, del fútbol también se sale.

Foto: Efe