Todos los años la ISAAA hace un informe sobre el estado de los cultivos OGM en el mundo. Este año el informe tiene un carácter especial porque en el 2015 se cumplieron 20 años desde que se sembró el primer OGM de forma comercial. Para conmemorarlo ha tratado de resumir la situación en 10 puntos, que paso a comentar. La lista original la podéis encontrar aquí.

Hecho 1: La superficie total acumulada sembrada con OGMs en estos 20 años ha sido de 2.000 millones de hectáreas, el doble de la superficie de Estados Unidos, repartida en 28 países. Los beneficios para los agricultores se han calculado en más de 150.000 millones de dólares, de los cuales el 90% son pequeños agricultores de países en desarrollo.

Hecho 2: Los transgénicos han sido la tecnología agraria que más rápida implantación ha tenido en la historia de la agricultura. El máximo fue en el 2014 con 181,5 millones de hectáreas. En el 2015 se dio un descenso del 1% debido al hundimiento del precio del maíz.

Hecho 3: Por cuarto año consecutivo la superficie sembrada es mayor en países en desarrollo. El 54% de la superficie sembrada se encuentra en África, Asia y Latinoamérica.

Hecho  4: Los transgénicos que acumulan más de un transgén (resistencia a herbicida y a insectos por ejemplo), los llamados eventos apilados, ocupan la tercera parte de la superficie total y van creciendo.

Hecho 5: Transgénicos en el mundo. Sudamérica es el continente donde más transgénicos se siembran, principalmente en Brasil y Argentina. En Asia esta tecnología está siendo una apuesta en países en desarrollo. Vietnam empezó a  sembrar OGM en el 2015. Bangladesh está sembrando berenjena OGM desarrollada en el propio país y tiene en la agenda el arroz dorado, patata y algodón transgénico. Filipinas siembra maíz OGM e Indonesia está a punto de sacar al campo la caña de azúcar tolerante a sequía, desarrollada con fondos públicos. China ha comprado Syngenta y la India es el primer productor mundial de algodón OGM (lo de que los agricultores se suicidan es leyenda urbana). En África, debido a la presión de las potencias europeas, el desarrollo es más lento, aún así, Sudáfrica ha anunciado que utilizará variedades resistentes a la sequía y Sudán y Burkina Faso siguen sembrando algodón Bt. Actualmente muchos países africanos están ensayando cultivos transgénicos diseñados para necesidades de países pobres.

Hecho 6: Estados Unidos tiene la delantera tecnológica. Este año se ha presentado la primera manzana OGM, la patata Innate y el salmón transgénico, así como la primera colza no transgénica obtenida por el editado del genoma. Este aspecto es especialmente hiriente puesto que la tecnología fue descubierta en Europa, pero la cerrazón política nos ha hecho perder la carrera, con el consiguiente perjuicio.

Hecho 7: Éxito del primer maíz desarrollado para ser tolerante a la sequía. El maíz DroughtGard desarrollado por un consorcio entre la europea BASF y la americana Monsanto pasó de 50,000 hectáreas en 2013 a  810,000 hectáreas en 2016. Este maíz ha sido donado al consorcio WEMA (Water Efficient Maize for Africa / Maíz eficiente en el uso del agua para África), donde se espera sembrar en 2017.

Hecho 8: Frenazo en Europa. El hecho de que solo haya una variedad autorizada de maíz y el hundimiento del precio han provocado que mientras en todo el mundo la tecnología siga marcando cifras de récord, en Europa este año se haya quedado estancada, algo que ya valoré hace unas semanas.

Hecho 9: Beneficios ambientales del uso de los transgénicos. En 2014 se publicó un metaanálisis basado en 147 estudios que indicaba, que el uso de transgénicos ha reducido un 37% el uso de pesticidas, aumentado los rendimientos en un 22%  y el beneficio del agricultor en un 68%  (Qaim et al, 2014). El estudio de  Brookes et al. en el 2015 llega a conclusiones parecidas. Desde el año 1996 se ha ahorrado 584 millones de kg de pesticidas. Solo en el 2014 el uso de transgénicos permitió reducir 27.000 millones de kg de emisiones de CO2, el equivalente a  12 millones de coches en un año. El aumento de producción ha permitido conservar 152 millones de hectáreas de tierra, con el consiguiente beneficio para la biodiversidad y ayudado a aliviar la pobreza de unos 16,5 millones de familias. Obviamente el uso de OGM no exime de la realización de buenas prácticas agrícolas como la rotación de cultivos y la gestión de resistencias.

Hecho 10: Esto no ha acabado. La tecnología transgénica lejos de alcanzar su techo sigue en la brecha. Ahora mismo hay más de 85 nuevas variedades en la última fase de los ensayos de campo, muchas específicamente desarrolladas para países pobres, como el arroz dorado, el plátano enriquecido y el caupí o judía de careta resistente a plagas. Además el desarrollo del CRISPR/Cas9 abre nuevas posibilidades de desarrollo que no se espera que encuentren tantas trabas legales, puesto que no pueden ser considerados OGMs según la mayoría de legislaciones por no contener ADN foráneo.

Por lo tanto, como dice el lema, mejor conocer y luego juzgar.