En poco menos de un año la compañía china Xiaomi ha pasado de ser el fabricante del que todos hablaban a quedar fuera del Top 5 de las marcas que más vende. Eso le empuja, entre otras cosas, a probar suerte en el complicado mundo de los wearables.

Si no puedes vender móviles, vende relojes inteligentes. Ese parece el mantra de muchos fabricantes que, lejos de las posiciones de cabeza, ya no saben qué hacer para ganar cuota de mercado. Xiaomi pasó por el último Mobile World Congress de Barcelona como uno de los tapados. Aunque finalmente fue tapado de verdad.

Su Mi5 no parece haber tenido el chance suficiente, ni dentro de China ni en las fronteras cercanas donde vende, y según el último informe de IDC ha quedado fuera del Top 5 de compañías que más terminales pusieron en circulación el primer trimestre de 2016. Samsung, Apple, Huawei, Oppo y Vivo han sobrepasado en número de ventas a Xiaomi.

Para salir de este pequeño bache, según publican diversos medios chinos, en la primera semana de mayo anunciará la llegada de un smartwatch que estará disponible a mediados de año. Por el momento se desconocen sus características, pero ya se sabe que tendrá pocas ventas, como todos los relojes inteligentes que han salido al mercado.

Ante esta situación, que parece ahondar en la pequeña crisis que vive Xiaomi, la compañía ha dejado claro que tiene otros mercados que explorar. Sobre todo si la situación económica en China no florece. Además, hay que tener en cuenta sigue siendo su gran mercado hasta que no salga de Asia.

Camino de la India para vender

Hace unas semanas el vicepresidente internacional de Xiaomi, el ex Google Hugo Barra, manifestó de forma pública que no tienen ningún tipo de temor a la situación económica en China. Está seguro de que se trata de un mercado muy grande en el que siempre hay margen para la venta de terminales móviles.

El directivo de Xiaomi cree que, hoy en día, los smartphones representan una necesidad casi primaria para la población, por lo que es optimista con respecto a sus ventas. Dice, con mucha seguridad, que aunque haya una desaceleración en la economía china ellos no se verán afectados porque la gente no dejará de comprar teléfonos.

Si hay una crítica que se hace frecuentemente a Xiaomi, precisamente, tiene que ver con su exposición casi única al mercado chino. Por el momento, no tiene la intención como han podido hacer Huawei o ZTE de ir más allá de las fronteras asiáticas. O como Oppo y Vivo parece que también han comenzado a hacer.

Imagen | Gizmochina