Noticias buenas y menos buenas para Telefónica. La menos buena es que en el primer trimestre de 2016 el resultado neto fue de 776 millones de euros, un 56,9% menos que en el mismo periodo del ejercicio precedente, debido a “un impacto positivo fiscal no recurrente en el primer trimestre de 2015” relacionado en parte con la venta de O2. La buena es que, eliminando dicho impacto, el beneficio neto del trimestre habría crecido el 26%, que los datos orgánicos reflejan avances y que la compañía cree que hay motivos para la confianza.

¿El mayor motivo de optimismo? Por un lado, que se reiteran los objetivos de crecimiento y el dividendo de 0,75 euros por acción, y que España, por primera vez desde el primer trimestre de 2008, crece en ingresos y en ebitda a la vez.

En sus primeros comentarios a unos resultados como presidente ejecutivo, José María Álvarez-Pallete destacó que estos reflejan “un fortalecimiento generalizado del negocio y de la capacidad de nuestras plataformas (redes e infraestructuras), que nos permite llegar a más clientes con productos y servicios de mayor valor”.

A su juicio, todo ello se refleja “en la mejora de la calidad de nuestra base de clientes, con un incremento del ingreso medio por acceso del 5,2%, que es la principal fuente de crecimiento orgánico de los ingresos”.

Lamentó, eso sí, que la evolución de las principales variables financieras (ingresos, OIBDA) en el trimestre está “fuertemente afectada por la depreciación de los tipos de cambio en 2015, si bien dicho impacto se neutraliza en términos de generación de caja”.

Uno de los datos más importantes para una operadora, el del número de acceso, creció un 1% interanual, hasta 321,9 millones, con un mayor peso de clientes de mayor calidad, que continúan siendo la principal palanca de crecimiento: contrato móvil (+5%), “smartphones” (+26%), televisión de pago (+7% orgánico), fibra y VDSL (+34% orgánico) y LTE (x2,5 veces). Además, la compañía reduce la fuga de clientes en todos los servicios y mejora los ingresos por acceso un 5,2% de la mano de las subidas de precio.

El margen de la compañía se situó en el 31,3% debido a las sinergias y la racionalización de costes. Las inversiones crecieron un 7,8%.

Los gastos de personal se elevaron en el trimestre un 7,1%, hasta 1.617 millones, debido a las “presiones inflacionarias en algunos países de Latinoamérica”.

La deuda neta financiera se situó en 50.213 millones de euros a marzo de 2016 y aumentó en el trimestre en 292 millones de euros. El ratio de endeudamiento (deuda neta sobre OIBDA) de los últimos 12 meses a cierre de marzo de 2016 se sitúa en 3,02 veces. El ratio considerando el cierre de la venta de O2 UK se situaría en 2,52 veces.

Telefónica cuenta ya con 32,1 millones de inmuebles pasados con fibra, un 17% más, y la mitad de sus clientes ya tienen 4G. La compañía asegura que su liquidez, de 19.900 millones de euros tras la emisión de bonos de abril, cubre todos sus vencimientos hasta diciembre de 2017 y eso sin incluir la generación de caja esperada, lo que le hace reiterar sus objetivos para 2016 y el dividendo.

Optimismo en España

Telefónica de España ha crecido por primera vez de forma simultánea en ingresos y ebitda desde el tercer trimestre de 2008, con un alza del 0,2% en ingresos y del 2% en beneficio operativo, siempre en términos orgánicos. Esto se atribuye al crecimiento de los clientes de fibra, TV y 4G, lo que hace que, a pesar del aumento de las inversiones, la generación de caja operativo haya pasado de un -7,5% a un -0,5%.

El resultado operativo en Brasil creció un 8,2% en términos orgánicos, con un margen que se eleva en 2,3 puntos porcentuales, hasta el 33,1%. En Alemania también hay buenas noticias del lado de los resultados operativos, que crecen un 6,2%, excluyendo extraordinarios.

Reino Unido, en pleno proceso de venta, elevó un 16% su flujo de cara operativo, redujo la pérdida de clientes y mejoró la captación de abonados de alto valor.