Bombardier desata la tempestad con Renfe. La empresa de Canadá ha impugnado ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) el concurso lanzado por Renfe para adjudicar el mayor pedido de trenes de alta velocidad de sus historia, de hasta 30 unidades, valorado en 2.642 millones de euros.

El fabricante canadiense ha presentado una reclamación contra el conjunto de documentos de la licitación de este pedido porque considera que incumple los principios de no discriminación, proporcionalidad y libre competencia. En primer lugar, el pliego atenta supuestamente contra la libre circulación comunitaria de mercancías en lo relativo a los trenes fabricados en España y a que dispongan de rodadura desplazable, según le han explicado a EFE fuentes del sector.

Asimismo, va en contra de los principios de libre concurrencia, no discriminación y igualdad de trato en lo que se refiere a las condiciones de pago (que penaliza a licitadores no financieros) y respecto a las especificaciones técnicas de señalización y antena, dado que algunos de los licitadores tienen el monopolio. Además, cree que exige unas penalidades contractuales por suministro y mantenimiento absolutamente excesivas y desproporcionadas. El tribunal dispone de dos días para transmitir el expediente a la operadora ferroviaria pública, que contará con 5 días para presentar sus alegaciones.

Además de Bombardier, que se presenta en la puja con su tren V300Zefiro, que ya está en funcionamiento en Italia, están también Talgo, Alstom, Siemens, Hitachi y Caf: el plazo de presentación de ofertas es hasta el próximo 17 de mayo. Bombardier considera que el modelo propuesto por Renfe es mejorable y, aunque sólo ha dado cara el fabricante canadiense, la misma fuente ha asegurado que la industria opina lo mismo.