Pepephone va a dejar de existir tal y como la han conocido sus clientes. Salvo milagro, o en el improbable caso de que MásMóvil no honre sus compromisos, la operadora de lunares que revolucionó el mercado español de las telecomunicaciones con dos sencillas máximas, decir la verdad a sus clientes y tratarlos lo mejor posible, está condenada a la extinción.

¿Los responsables? Los mismos que la llevaron al éxito, Javier Hidalgo y Rosauro Varo, que van a hacer mucha caja a costa de desmontar el invento. Legítimamente, por supuesto. Siempre dieron libertad a su pequeño equipo para ser raros, y ahora se disponen a ser convencionales multimillonarios.

Y no, no hay ninguna duda de que Pepephone no sobreviviría bajo el control de MásMóvil. Puede que existiese una compañía similar, puede que muchos de sus clientes ni siquiera notasen el cambio. Pero la nueva Pepephone será como X-Men 3. Sí, se parecerá a las de Bryan Singer, pero no serán lo mismo.

Esta operación no es una compra por afinidad, es una maniobra para entorpecer a Zegona en la compra de Yoigo. Y funcionará o no en función de dicho objetivo.

Siempre hemos dicho en SABEMOS que MásMóvil estaba desesperada por comprar Yoigo. La información de hoy sobre sus intenciones demuestra tal punto: Pepephone no tiene sentido como adquisición si no cuentas con un operador de red.

Pero es que además comprar Yoigo y Pepephone a cualquier precio es casi suicida. El servicio de la deuda será insostenible y MásMóvil no ha demostrado ningún éxito de cara al consumidor hasta el momento.

Puede que los amarillos finalmente se salgan con la suya. Puede que logren ser el cuarto operador español y forrarse en bolsa. Puede que incluso sobrevivan a la deuda en la que planean embarcarse, si consiguen el dinero.

Pero Pepephone, lamentablemente, está a punto de ser desenchufada. Recordaremos sus cartas raras, su contestador insolente, sus aventuras eléctricas, su verdad. Descanse en paz.