Pagar de más por unos servicios de telefonía e internet que no utilizan. Esta es la sensación que tiene el 63% de los españoles. Y es que los megas contratados no siempre llegan, las llamadas ilimitadas no siempre son necesarias y los 5 GB de internet móvil no siempre se consumen.

El ‘II Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente’ realizado por el comparador online ‘Rastreator.com’ señala que el usuario es cada vez más exigente con las condiciones del servicio prestado, sobre todo en aspectos como la velocidad, la continuidad de su conexión y las tarifas que paga.

El precio es el principal factor que los españoles (un 67,1%) tienen en cuenta a la hora de contratar servicios de telefonía e internet. En segundo lugar, la calidad del servicio. Así, el 51% de los encuestados pide pagar por los megas reales que recibe, seguido a continuación de recibir una mejor atención al cliente y un mejor servicio técnico (48,3%). Otros factores como servicios más personalizados (25,7%) o eliminar la telefonía fija (24,2%) son menos valorados.

El precio, las ofertas que realizan las compañías, son claves para la atracción de clientes, pero  la posibilidad de personalizar los servicios y adaptarlos a las necesidades de cada usuario será una tendencia en alza como muestra el hecho de que el 63% de los españoles considera que está pagando por un servicio que no utiliza, 8 puntos porcentuales por encima de lo que declaraban en la primera edición del estudio.

Y es que según los datos publicados en el ‘Primer Estudio de Ahorro en Tarifas Móviles’ realizado por Weplan, un español necesitaría una tarifa de voz para hablar unos 125 minutos al mes y una de datos para consumir 661 Mbs al mes. Entonces, ¿para qué llamadas y gigas ilimitados?

El 71,5% de los españoles compara precios antes de contratar su servicio de telefonía e internet en busca de la oferta que mejor se adapte a sus necesidades.

Los usuarios quieren fibra

Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), durante el último año se ha producido un importante aumento en la contratación de fibra óptica. En concreto, en febrero de 2016 el total de líneas de fibra en España aumentó un 47%, si lo comparamos con el mismo mes del ejercicio anterior.

Existen dos tipos de conexiones a internet que se engloban dentro del término fibra óptica en el mercado español. La primera de ellas es la tecnología FTTH (fibra hasta el hogar) y la segunda, la tecnología HFC, es un híbrido entre la fibra óptica y el cable de cobre coaxial. Ambos tipos de fibra experimentan fuertes incrementos en contrataciones según los datos de la CNMC, aunque con diferencias: las contrataciones de FTTH se han incrementado un 89,5% y las de HFC un 12,1%. Por el contrario, las conexiones a través de la tradicional banda ancha o ADSL se han reducido en un 16,2%. Muchas compañías animan a sus clientes a pasar de una tecnología a otra de una manera gratuita e igualando los precios de ambos productos.