Tras la solicitud de amparo de algunos profesionales del centro, Podemos, Ciudadanos y el PSOE han presentado una moción en la Asamblea madrileña para la mejora de la gestión y el control de los hospitales en manos de empresas privadas. La Comunidad de Madrid continúa sin contestar a las quejas de los facultativos.

Los problemas en el Hospital de Torrejón parece que sólo acaban de comenzar; tras la denuncia de varios de sus profesionales a través del sindicato Amyts sobre “la sobrecarga laboral y los abusos” en el centro, y ante la indiferencia de la Comunidad de Madrid, la semana pasada dieron un paso más y solicitaron el amparo del resto de fuerzas políticas de la oposición para llevar el tema a la Asamblea, como ya publicó SABEMOS.

La respuesta de Podemos, Ciudadanos y el PSOE ha sido rápida y contundente, hay que mejorar el control y la transparencia de los centros de titularidad pública y gestión privada.

Para obligar al gobierno de Cifuentes, y en concreto al concejal de Sanidad madrileño, Jesús Sánchez Martos, a enfrentarse al problema presentaron el pasado jueves una moción para mejorar el seguimiento y el control sobre la labor de las gestoras privadas en centros como el de Torrejón, Valdemoro, Móstoles-Rey Juan Carlos I y Collado Villalba.

En concreto, con esta medida el pleno de la Asamblea insta a la Comunidad a garantizar el cumplimiento “estricto” de los contratos por ambas partes, auditar nuevamente los contratos a los que están sujetos y revisar las condiciones, introducir medidas de transparencia efectivas o poner en marcha mecanismos que aseguren la calidad asistencial y la seguridad laboral en esta clase de hospitales.

Otra de las peticiones que mayor trascendencia puede tener es la de la creación y puesta en marcha de la figura del delegado de la Administración en estos centros dirigidos por concesiones. En teoría, esta representación debería existir ya y garantizar cierto control público en la labor diaria de los hospitales.

“Si está no nos hemos enterado, no le hemos visto nunca ni contactado con él”, señalan los profesionales de Torrejón.

El silencio como respuesta

A pesar de las denuncias públicas de los facultativos del hospital y de enviar una carta directa al concejal de Sanidad solicitando un encuentro, nadie del actual Gobierno ha contestado a estas solicitudes.

Ante la falta de soluciones, los médicos y profesionales de Torrejón se vieron obligados a acudir al resto de fuerzas políticas como última medida. En tan sólo una semana se han producido encuentros con los representantes de esto partidos en los que se entregaron todos los documentos y propuestas de mejora que resumían la situación del centro.

“Solicitamos una reunión hace diez días con el consejero y no hemos obtenido respuesta. Al Gobierno popular sólo le importan los resultados pero les da igual el cómo se logran. En cambio, desde que publicamos el último comunicado solicitando el amparo de la oposición, ya son dos los partidos que se han puesto en contacto con nosotros”, señalaban fuentes de Amyts.

Choque de verdades

Desde hace casi un mes se ha venido produciendo un cruce de comunicados entre la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts) –en la que participan representantes del comité de empresa del centro- y el Hospital Universitario de Torrejón a cerca de las condiciones laborales y de la gestión de Sanitas en el centro.

Las versiones de ambos organismos respecto al conflicto son radicalmente distintas: mientras que Amyts denuncia una situación “insostenible” para los empleados, que cada vez cobran menos y viven con el miedo a ser despedidos sin explicación, el Hospital de Torrejón señala que no ocurre nada “fuera de lo normal” en el centro y recuerda a la asociación que ellos firmaron el pacto el pasado diciembre sobre las condiciones salariales de los médicos, por lo que les extraña esta reacción.

En su primer comunicado, Amyts señalaba que desde el traspaso de la gestión del hospital de la empresa Ribera Salud a Sanitas se han venido produciendo una serie de recortes en la plantilla, desinversiones en servicios clave y un abandono total por parte de la Consejería de Sanidad madrileña, todo ello en detrimento de la calidad asistencial.

Pocos días después, el propio hospital a través de su departamento de prensa contestaba para “puntualizar” estas informaciones, destacando “la inexactitud de los datos aportados y la gravedad de las acusaciones formuladas”.