Fue el 11 de noviembre cuando Car2go, que actualmente cuenta con más de 53.000 usuarios registrados, comenzó a operar en Madrid ofreciendo un servicio de alquiler de coches eléctricos.

Hace un par de meses la compañía anunciaba a sus clientes la adquisición de 10 plazas de aparcamiento en el parking de la madrileña calle Farmacia, atendiendo así a los problemas para aparcar que existen en la ciudad y a las demandas de los usuarios. Y es que, según contaba a Orazio Corva, location manager de Car2go, el servicio está funcionando muy bien, por encima de las expectativas que tenían, con una experiencia ya de ocho años. “Nunca un lanzamiento potente había salido tan bien”.

Más conductores, más aparcamientos y por lo tanto el siguiente paso ha sido aumentar la flota de coches, pasando de 350 vehículos smart fortwo ed a 500. “Aumentar la disponibilidad de vehículos significa que los usuarios tienen más Car2gos disponibles cuando los necesitan. Y esa es nuestra prioridad”, comenta Orazio Corva.

“Hemos vivido un gran lanzamiento en Madrid. Estamos evaluando oportunidades en otras grandes ciudades españolas, siempre y cuando sus sistemas de movilidad estén diseñados para beneficiarse de un modelo de carsharing flexible como el que ha desarrollado Car2go”, afirma Gianni Martino, country manager de Car2go para Italia y España.

Con el aumento del número de vehículos eléctricos, Car2go iguala en Madrid los 500 coches de los que disponen en Stuttgart. Además, las unidades de smart fortwo ed que la compañía tiene distribuidas por el centro de la ciudad representan la mayor concentración mundial de coches eléctricos de alquiler en todo el planeta, con casi 10 coches por kilómetro cuadrado en su área operativa, enmarcada dentro de la M-30.

En sus primeros cuatro meses de actividad en Madrid, el servicio ha permitido a los usuarios conducir más de 1,5 millones de kilómetros. Una distancia equivalente, prácticamente, a ir y volver dos veces a la Luna.

Más competencia

Car2go ya sabe lo que es levantarse y encontrarse con un número importante de vehículos destrozados, y conoce la poca simpatía que provoca en los taxistas que no están demasiado contentos con su irrupción en el sector de los transportes.

Y es que más que como una opción, Car2go ha sido visto como todo un peligro por parte de sus competidores. Por eso, ahora que la empresa ofrece un servicio mejor, que ha puesto a disposición de los usuarios más coches y más aparcamientos, resulta inevitable preguntarse si volverá a ser objeto de ataques.