Llegó el último trance de la cláusula suelo y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es la corte que podría condenar a los bancos españoles al averno. En este organismo se celebra hoy una vista oral relacionada con las cláusulas suelo que muchos bancos incluyeron en sus hipotecas y que fueron declaradas nulas recientemente.

En el juicio no se va a decidir si estas gravosas condiciones son ilegales. Ya hay suficientes sentencias que han dejado bien claro que los bancos incluyeron estos mecanismos de manera opaca en los contratos de hipotecas que firmaron sus clientes, unos contratos que impedían que los consumidores se beneficiasen de las bajadas de los tipos de interés. El asunto está zanjado: las cláusulas son nulas, tal y como determinó el Tribunal Supremo (TS) español en mayo de 2013 y como ha ratificado un juzgado de Madrid recientemente.

Lo que ha de dilucidar el alto tribunal comunitario es si los efectos de esta sentencia del TS son retroactivos, es decir, si las entidades tienen que devolver todo lo ingresado hasta 2013 gracias a estos mecanismos de protección o tan sólo lo que hayan cobrado desde entonces.

El TJUE debe decidir si los bancos deben devolver lo cobrado por cláusulas suelo antes de 2013

Si el TJUE asumiera la postura de la asociación de usuarios de banca Adicae, que busca la restitución de todo lo cobrado sin importar la fecha, se trataría de un gran acontecimiento para los afectados y de un contratiempo muy severo para la banca.

Por el lado de los consumidores, Adicae calcula que una hipoteca media ha pagado unos 2.000 euros anuales de sobrecoste por la inclusión de una cláusula suelo en el contrato.

Por el lado de los bancos no hay datos tan precisos. Adicae estimaba en cálculos anteriores que las entidades financieras podrían haberse llevado más de 20.000 millones de euros desde 2009, cuando se activaron los suelos. Mientras, los analistas financieros de Afi creen que el total habría sido de casi 10.000 millones de euros, 4.500 millones entre 2009 y 2013, según los datos recogidos por Europa Press.

Una costumbre arraigada

Algunos bancos no sólo han retirado la cláusula de su comercialización habitual de hipotecas sino que, además, han provisionado fondos para devolver el dinero a los afectados. En el caso de CaixaBank, la entidad ya destinó 515 millones de euros a compensaciones.

Otros, sin embargo, no aceptan de tan buena gana los últimos fallos judiciales, como el del Juzgado de lo Mercantil número 11 de Madrid en el que se hace extensiva la nulidad a cualquier la cláusula suelo opaca.

Jaume Guardiola (Banco Sabadell) cree que la transparencia de las cláusulas suelo debe revisarse caso a caso

El consejero delegado del Banco Sabadell, Jaume Guardiola, aseguró que las cláusulas suelo sólo son nulas si no son transparentes, así que las hipotecas tienen que ser revisadas una a una. Mientras, su homólogo en Liberbank, Manuel Menéndez, también defendió la legalidad de estas condiciones, al tiempo que adelantó que su intención es seguir renegociando los contratos afectados de manera “amistosa” con sus clientes.

Este punto es precisamente uno de los más contestados por Adicae, promotora de varias causas colectivas contra prácticas de la banca como las cláusulas suelo, las preferentes o la salida a bolsa de Bankia. “Las entidades persiguen a sus clientes hasta que firman cambios en las condiciones de la hipoteca, cambios abusivos que limitan gravemente los derechos del consumidor y pretenden perpetuar los ilegales ingresos que la banca recibe por la cláusula suelo”, ha criticado la asociación en un comunicado.

Aun con sentencias en contra de esta práctica, las entidades se resisten a pasar página. El juicio final que comienza hoy determinará si, a pesar de la banca, las cláusulas suelo son desterradas para siempre al Hades financiero.

Foto: Flickr – Adicae