Según datos de la consultora TIC Setesca, si las compañías tradicionales no adaptan su estrategia al nuevo modelo de consumo, cambiarán radicalmente o desaparecerán. A esto se suma un estudio de eBay en el que destaca que el 50% de las pymes no se sienten preparadas para vender online.

Cuando se habla de ‘transformación digital’ todo el mundo se lleva las manos a la cabeza y dice “otra vez no, qué pesados”. Pero la realidad es más tozuda y, todavía, existe un gran número de empresas que no se atreven a dar ese paso. Por miedo o falta de recursos, la realidad es que muchas empresas corren el riesgo de caer en la indiferencia competitiva.

En este contexto, tal y como señala la consultora TIC Setesca, existen empresas que se están quedando atrás en su estrategia y en sus procesos. Si no llevan a cabo su propia transformación digital y se adaptan al nuevo modelo de consumo, en 10 años el 25% de ellas habrán cambiado radicalmente o habrán desaparecido.

Aceleración del proceso de cambio

Los expertos de Setesca afirman que este proceso de transformación del modelo de consumo, se está acelerando. Esto es debido a que el ritmo de adopción por los consumidores de nuevos productos y servicios basados en tecnologías, es mucho más rápido que el ritmo de adaptación de los profesionales de las empresas tradicionales a las nuevas técnicas de gestión.

Las empresas deben rápidamente adoptar estrategias que les permitan adaptar sus profesionales y sus procesos de negocios a las nuevas posibilidades que el mercado ofrece para poder competir en igualdad de condiciones. Esto no siempre será posible ya que es mucho más complicado modificar procesos, personas y la orientación a un tipo de mercado, que partir de cero con estrategias basadas en procesos productivos muy eficientes utilizando nuevas técnicas.

El miedo de las pymes

Asimismo, según el estudio ‘Las pymes españolas en el ámbito online’, realizado por eBay, la falta de preparación de las pymes de nuestro país para dar el salto al comercio electrónico es un grave problema. En concreto, más de la mitad de los responsables de estas compañías (51%) dice estar poco o nada preparado para vender online y sólo dos de cada diez ofrece sus productos a través de la red (19%). Además, un tercio de las pymes todavía no tiene ninguna presencia en Internet, pese a que el 57% de las empresas encuestadas dispone de página web y el 38% está presente en redes sociales.

El principal obstáculo que las pymes señalan respecto al e-commerce hace referencia a los problemas logísticos que se pueden presentar en la entrega del producto (19%). Además, la necesidad de inversión (14%) y la dificultad para la atención al cliente (13%) son otras de las barreras destacadas entre los encuestados.

Sin embargo, los datos obtenidos en el estudio constatan que las pymes sí son conscientes de las ventajas que el comercio electrónico les puede aportar. La mayoría de los gerentes (89%) reconoce la gran importancia de que sus negocios den el salto al mundo online en los próximos meses y un 15% afirma tener intención de hacerlo en los próximos 12 meses.

Hay conciencia de que se debe cambiar, pero cuesta dar el paso. Los próximos años dejarán el panorama despejados a quienes hayan apostado por el cambio y los que no.