Los auténticos fenómenos de la historia del rock se plasman en las estrellas, por supuesto que sí, pero también en todo lo que hay alrededor, en el eco que produce el impacto de los grandes éxitos y las caras B, los conciertos en estadios y los desastres sonoros en garitos de tres al cuarto.

El eco que transforma las vidas, además de los frontmen, de productores, músicos de alquiler, dependientes de tiendas de discos, periodistas musicales, artistas segundones y, cómo no, los fans. Aquellos a los que los artistas más grandes de la historia del rock han dedicado sus desvelos, de forma confesa o no. Elvis, los Beatles, los Rolling Stones, los Beach Boys, los Doors o Love, por decir mitos que pasan ocasionalmente por las páginas de Hotel California, deben todo a sus fans. Y dentro de los fans, a las groupies.

Nine Antico hace una revisión de las primeras décadas de la historia del rock centrándose en sus receptoras femeninas y en cómo éstas interpretaban los cada vez más explícitos mensajes de liberación sexual y apología psicodélica. Pero pese a una contemplación devota de los mitos pop (las páginas marcadas por las letras de los himnos de los respectivos grupos son de una devoción casi religiosa), Hotel California no peca de complaciente, y retrata a las primeras groupies subrayando lo que tenían de adolescentes hormonadas, claro, pero también lo que supusieron para la liberación de la mujer: papeles hoy subestimados como los de las primeras artistas de soul-pop, las disc-jockeys o las gogós son puestas en su justo lugar por Antico, que demuestra conocer a fondo las innumerables corrientes subterráneas que han hecho evolucionar la historia del rock desde la trastienda.

Las groupies (mucho más que “follaestrellas”, como dice Antico) sirven también para señalar la zona más siniestra del rock: Hotel California se abre y cierra con referencias a Charles Manson y su Familia -que empezó como una inocente desviación del concepto tradicional de groupie-, y aunque a muchos de los que les apasione el lado oscuro de la música pueden echar en falta una mayor incidencia de la autora en según qué aspectos de la relación entre despertar sexual, roles de dominación, hipnosis colectiva y rock, lo cierto es que Hotel California es ante todo una declaración de amor. Y el trazo suave, abocetado, fluido y natural de la autora solo refuerza hasta qué punto Hotel California describe un idilio que ya dura más de medio siglo.

Hotel California
Nine Antico
2015