Tres de los hermanos Benjumea Llorente cobraron un total de 18,383 millones de euros por ser miembros del consejo de administración de Abengoa.

Sólo tres, porque además de ser polémicos en su gestión de Abengoa, los Benjumea Llorente son muchos. Hay otros 9 hermanos que no participaron en el consejo de administración de la firma hispalense el año pasado.

Uno los que sí se sentaron en este organismo fue Javier Benjumea Llorente, que todavía permanece como consejero de la compañía. Este hermano tuvo una remuneración de 2,652 millones en 2015, el año en que se destapó la situación de insolvencia de Abengoa.

Otra de las hermanas, María Teresa, recibió tan sólo 61.000 euros. Esta integrante de la familia Benjumea cesó como consejera en octubre, aunque todavía hay una pintoresca descripción de su currículum en los servidores de Abengoa: “Desarrolló su actividad profesional en el sector de la decoración; actualmente es ama de casa”, reza la web.

Pero el que más se llevó de los 3 hermanos fue el expresidente, Felipe Benjumea Llorente, con un total de 15,67 millones de euros. De ellos, 11,5 millones componen la suculenta indemnización que se embolsó cuando dejó el liderazgo de Abengoa por presiones de los acreedores.

Felipe Benjumea Llorente cobró 15,67 millones de euros de Abengoa en 2015

De hecho, en el propio informe anual de gobierno corporativo de la empresa se reconoce que fueron los tenedores de deuda de la compañía quienes forzaron su salida. “El cese de D. Felipe Benjumea se produce por tratarse de una exigencia innegociable de los bancos aseguradores y financiadores en el marco de una ampliación de capital que la Sociedad tenía la necesidad de abordar”, indica la firma en su comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los 11,5 millones de indemnización en varios conceptos que recibió Felipe Benjumea es precisamente el importe que le exigen los tribunales como fianza al empresario, que está siendo juzgado precisamente por el cobro de esta compensación. Una plataforma de afectados por la situación de la compañía, en preconcurso de acreedores, llevó a los tribunales al hijo del fundador de Abengoa para dilucidar si el abono de estos honorarios fue irregular.

Por el momento, Benjumea tiene retirado el pasaporte y no puede salir de España. También le han retirado su control sobre Abengoa, ya que su 51% de dominio sobre el total de derechos de voto se va a quedar en torno a un 5% tras la reestructuración de la empresa. Simple y llanamente porque los nuevos accionistas -los acreedores- no lo quieren ver ni en pintura.

Ya sin Benjumea -sin Felipe, porque Javier sigue como consejero-, Abengoa ha conseguido una prórroga para negociar con sus acreedores la reestructuración del pasivo de la compañía. Ahora tiene hasta final de octubre para redactar un acuerdo que satisfaga a todos los afectados, aunque previsiblemente conseguirán un pacto antes de que venza el plazo, ya que el nivel de aquiescencia obtenido hasta ahora es muy alto.

Foto: Efe