Fue Santa Teresa de Jesús, patrona de los escritores, quien dijo aquello de “lee y conducirás; no leas y serás conducido”. Para cumplir con esa máxima o no, los líderes políticos españoles gustan de decir que tienen por afición la lectura y en no pocas ocasiones han dejado constancia de sus filias literarias y autores de cabecera. El Día del Libro es buen momento para recordar qué obras atrapan a nuestros políticos.

Mariano Rajoy

El presidente del Gobierno en funciones y líder del PP se ha lamentado en alguna ocasión de que en España se lea poco. En su última entrevista radiofónica, hace escasas semanas, se reafirmó en que “es importante leer” y explicó que esa es “la pelotera” que tiene con sus hijos “de manera continuada”. “Leer da peso y da fundamento, hace pensar y lo hace a uno libre, que es lo más importante que se puede ser en la vida”, argumentó en los micrófonos de Onda Cero. También mencionó cuáles habían sido sus lecturas de Semana Santa: Cinco esquinas, la última novela de Mario Vargas Llosa, y El secreto de la modelo extraviada, de Eduardo Mendoza. En un evento anterior citó el ensayo político de Michael Ignatieff, Fuego y cenizas, y tras el verano de 2015 aseguró que había leído seis o siete novelas negras, uno de sus géneros favoritos. Entre ellas, algunas de Lorenzo Silva o Petros Márkaris.

Pedro Sánchez

El líder del PSOE confesó este viernes en El Mundo que El Quijote es el libro que más le ha marcado. Además, aseguró estar leyendo ahora El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura. Hace unos meses, en entrevista con El Huffington Post, citó las memorias de Willy Brandt, histórico de la socialdemocracia alemana y europea, como la obra que tenía entre manos. Sánchez también ha señalado en alguna ocasión que tiene preferencia por los clásicos, mencionando a autores como Shakespeare, Lope de Vega o Dostoievski. Tras la última reunión que mantuvo con Pablo Iglesias, aseveró que ambos compartían afición por Don Winslow, autor de El poder del perro.

Pablo Iglesias

El secretario general de Podemos ha convertido en un clásico sus regalos de libros a otros políticos. A Rajoy le regaló el Juan de Mairena, de Antonio Machado, y a Pedro Sánchez la Historia del baloncesto en España, de Carlos Jiménez Poyato. En la campaña electoral, cuando un estudiante de Filosofía le pidió una recomendación de ese campo, tiró de Kant y su Crítica de la razón pura, si bien confundiendo el título. Iglesias es un enamorado de la politología y la sociología y tiene muy estudiados a autores como Maquiavelo, Gramsci, Negri o Zizek. Además, se declara admirador de Manuel Vázquez Montalbán.

Albert Rivera

El presidente de Ciudadanos prefiere el ensayo político y las biografías a la novela. Ha leído mucho sobre la Transición española, sobre el liderazgo y sobre sus referentes, con especial atención a Adolfo Suárez. Uno de sus libros favoritos es El factor humano, de John Carlin, y en una ocasión recomendó a través de las páginas de La Vanguardia la obra Brújula para navegantes emocionales, de Elsa Punset. En diciembre, entrevistado por El País, declaró que acababa de leer sendos libros de Manuel Campo Vidal y Rafa Ansón. Unas semanas antes, citó para El Huffington Post las novelas La chica del tren y Dios no tiene tiempo libre, de Paula Hawkings y Lucía Etxebarría, respectivamente.