Haciendo siempre las cosas igual, nunca se podrá obtener un resultado diferente. Esta cita es la que pretende aplicar Ericsson en su estrategia comercial tras los últimos resultados trimestrales. Los frentes abiertos en el negocio de redes contra Nokia y Huawei provoca que tengan que empezar a invertir más en otras áreas.

Las alarmas se han encendido en las oficias de Ericsson. Sus resultados han sido bastante buenos, pero lejos de las previsiones hechas por la compañía sueca. En concreto, ha obtenido un beneficio neto de 229 millones de euros en el primer trimestre, un 45% más que un año antes.

El menor número de pedidos en la división Global Services ha provocado que tanto las ventas como el beneficio fueran menores de lo esperado, según ha admitido la propia empresa. Es más el mercado bursátil sueco se hizo eco de los resultados, y durante la jornada de este jueves llegó a dejarse casi un 8% en la Bolsa de Estocolmo. En cuanto a la facturación, Ericssón ingresó 5.687 millones de euros, lo que supone un descenso interanual del 2%. Esto se debe a que la subida en Norteamérica, China y el sureste asiático fue contrarrestada por la débil evolución en Europa y en varios mercados emergentes como Rusia y Brasil. Y aquí es donde han empezado a replantear su estrategia comercial.

La pelea que tiene en estos momentos con Huawei y Nokia en el negocio de redes de telecomunicaciones, ha llevado a Ericsson a adentrarse en nuevas áreas de las que espera sacar buenos resultados. Según recoge la web ‘Mobile World Live’, el CFO de Ericsson, Ene Frykhammar, ha manifestado que deben ampliar sus relaciones comerciales más allá de los operadores.

Así, en estos nuevos segmentos que pretende atacar Ericsson, los servicios en la nube, las redes IP y la televisión, serían áreas donde buscarán ser de nuevo agresivos y salir de la pelea en las redes que tiene sobre todo con las compañías chinas. Estos cambios también llevarían consigo nuevas caras en la gestión corporativa de la compañía.

La sombra de Huawei

Huawei, aunque la gente la conozca solo como fabricante de móviles, es mucho más. En concreto, uno de los grandes gigantes en el desarrollo de redes. De este modo, aunque Frykhammar haya querido relativizar afirmando que Huawei es muy fuerte en su lugar de origen, y que Ericsson tiene una gran presencia en mercados como Estados Unidos, dedicándose además a negocios diferentes, la realidad es que en casa de los suecos preocupa, y mucho.

Aunque no es la única voz que relativiza el impacto de Huawei en la estrategia de Ericsson. José Antonio López, CEO de la compañía en España, aseguró en una entrevista a SABEMOS que gran parte del negocio de la empresa lo tiene en China. “Es más, nosotros somos el primer proveedor de telecomunicaciones no chino en esa región. Nuestro trabajo está en cinco grandes áreas, y las compañías chinas nos hacen competencia de verdad en apenas dos de esas áreas. Por lo demás, recibimos competencia de Estados Unidos, la India, Israel… se podría decir que China es un competidor más. Y no solo eso, si la competencia de esa región es buena, nos hace buenos a todos”.

Pese a que los directivos quitan hierro al asunto, el próximo Mundial de Fútbol en Rusia escenifica esta guerra fría entre los fabricantes de redes. Tanto Ericsson como Huawei han firmado sendos contratos con MTS y MegaFon respectivamente, para llevar a cabo pruebas de 5G. Se trata de algo importante porque pondrá de relieve que compañía está mejor capacitada para la gran batalla por ganas contratos en el despliegue de dichas redes.

Por ejemplo, en España, Yoigo tiene la intención de ampliar su red para mejorar sus servicios móviles, y entre los principales candidatos para quedarse con un pastel bastante suculento en lo económico, Huawei y Ericsson, que es el actual proveedor, son dos de los principales actores para ganar dicho contrato.