Medios fundamentales como ‘Radio Marca’, ‘Actualidad Económica’ o ‘La Aventura de la Historia’, entre otros, cerrarán o quedarán al borde de la irrelevancia.

El grupo de medios Unidad Editorial ha anunciado las condiciones previas al expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará, inicialmente, a 224 empleados, de los cerca de 1.400 que conforman la plantilla.

El texto remitido a los trabajadores por su comité de empresa habla del despido de 39 trabajadores en el Corporativo y de 185 en la redacción con 58 bajas en ‘El Mundo Madrid’, 32 en Delegaciones –lo que supondrá el cierre de alguna de ellas–, 24 en ‘Marca’, 19 en ‘Radio Marca’, 16 en ‘Expansión’, 27 en Revistas, 5 en Ediservicios y 4 en ‘Telva’.

Fuentes próximas a las negociaciones explicaron que el número de bajas que planea sobre algunos de los medios harían inviable su funcionamiento. Es el caso de ‘Actualidad Económica’, la revista económica decana de la prensa española, que con siete bajas se quedaría con apenas dos redactores. O de ‘La Aventura de la Historia’. En ambos casos podría apostarse por no cerrar pero mantenerse bajo mínimos de cara a una posible venta de la cabecera.

En la división de Revistas la opinión que prevalece es que el esfuerzo se ha repartido de forma irregular, teniendo en cuenta que ‘Papel’ o ‘Metrópoli’ salen casi indemnes del envite –si bien es cierto que dependen orgánicamente de El Mundo–.

Otra de las situaciones más complejas es a la que se enfrenta ‘Radio Marca’. En una plantilla que ronda los 40 empleados, técnicos incluidos, y pese a que el programa de prime time está externalizado en buena medida, el despido de 19 empleados es, básicamente, una forma de mantener la radio en animación suspendida también a la espera de una posible venta. Si hace meses hubo una negociación con Cope, que tiene una amplia redacción de deportes con la que podría haber sinergias, puede que se vuelva a la carga en breve.

¿La única posibilidad para contener el golpe? Que las condiciones planteadas sean sólo una posición de fuerza y los empleados consigan mejorar la situación a través de la movilización y la negociación. Si en los dos recientes ERE actuales se contuvieron las huelgas debido a que las condiciones eran considerablemente mejores que las de la reforma laboral, en el caso actual la plantilla puede tener la sensación de que, en realidad, no tienen nada que negociar porque la empresa no está ofreciendo nada.